Caminar sin desesperar

Eso es lo que hace alguien que decide trabajar por su cuenta. Múltiples circunstancias le han llevado a tomar esa decisión, a elegir ese camino. Cuando comienza su caminar desconoce los obstáculos a superar, los momentos de desazón que habrá de vivir antes de alcanzar cada propósito marcado. Una cita con un potencial cliente, disponer de una agenda de contactos valiosa, múltiples reuniones de trabajo con la misma institución, días y semanas de espera de la respuesta soñada...

¿Qué hacer ante ese cúmulo de circunstancias, de estados de ánimo, que se le irán presentando? Es fundamental creer en su nueva forma de vida, en su nuevo proyecto y crecerse ante la dificultad. En las jornadas en que todo parezca aparentemente perdido o que está estancado, es necesario pararse a pensar dónde y cómo estaba cuando empezó, y en qué estado se encuentra ahora y con qué perspectivas reales de futuro. Si ha recorrido y logrado lo apuntado anteriormente, es obvio que está recorriendo el sendero que tuvo que andar cualquier persona emprendedora.

Entonces irá descubriendo un nuevo nivel de paciencia. Aprenderá a calmar la ansiedad, el estrés. Los resultados a corto y medio plazo, que permitirán cosechar los réditos a largo plazo -tener una agenda de clientes solventes y más ingresos que gastos-, son esa suma de frutos recolectados en su silenciosa labor cotidiana.

Comentarios

Entradas populares