Una película conmovedora...

http://pics.filmaffinity.com/Todo_lo_que_tu_quieras-613573-full.jpg

... eso es TODO LO QUE TÚ QUIERAS. El espectador siente como se le estremece el pecho, como el estómago recibe la punzada. Las emociones salen del interior de los personajes y se van irradiando conforme la cinta avanza. Las tensiones propias y las interpersonales se resuelven desde la capacidad de superación y de ponerse en la piel del otro. Muestra cómo la vida da un giro copernicano en un momento y las personas afectadas luchan día tras día por adaptarse a sus nuevas circunstancias. Donde en un principio había dolor, dudas, estrés, pasa a haber compromiso, afán de superación, equilibrio emocional.

El trabajo coral que realiza el Director, Achero Mañas, junto a los actores y el equipo de producción de la película es sobresaliente. La historia cuestiona los roles tradicionales del cuidado de los más pequeños por la madre a partir de la muerte inesperada de ésta. Refleja cómo es posible ser un buen padre de puertas para adentro poniendo el interés y la ilusión imprescindibles. Y en ese reto personal, familiar, Juan Diego Botto alcanza una nueva cima de madurez interpretativa. Pasa en un corto metraje de ser un jurista a un padre entregado a la formación humana de su hija. Prioriza la felicidad familiar por encima de cualquier objetivo profesional, con la peculiaridad de alcanzar el éxito laboral a partir de las decisiones tomadas en su vida personal.

El film nos enseña cómo la vida tiene un halo de espiral circular en el que las personas se vuelven a reencontrar. Y cuando el tiempo pasado les ha permitido madurar, -sugerente y brillante la actuación de Nawja Ninri asumiendo un nuevo registro-, esa nueva etapa en sus relaciones rectifica los errores del pasado y alumbra nuevas vivencias compartidas. Para que esa figura tenga armonía, la madurez y sabiduría vital que regala el personaje que interpreta José Luis Gómez es clave. De su capacidad para sosegar el ánino desorientado, ofuscado de Leo (Botto), se nutre la relación de este último con su hija Dafne. La dulzura, la espontaneidad de ella, traspasa la pantalla para entrar en el universo imaginario de quien la contempla desde el patio de butacas. Y cuando ella se cura, cuando ella supera el luto por la ausencia de su madre -seria y humana la interpretación de Ana Risueño en el rol de Alicia-, le regalará la pócima a su padre para que él también pueda comenzar una nueva etapa vital.

Comentarios

Entradas populares