Don Juan, reaparece...

... pero, ¿se marchó en alguna ocasión? Quien esto escribe, piensa que no. Mientras haya una sola mujer o un solo hombre en el mundo enamorad@, o dispuesto a enamorarse, Don Juan y Doña Inés están vivos. Hoy, primer día de noviembre, la muerte se hace presente con mayor fuerza. Y, sin embargo, el amor, fuente principal de vida, va ganándole su particular partida. Resucita, como sus dos personajes principales del teatro romántico, como lo fueron Romeo y Julieta en el Renacimiento, para lanzarnos un mensaje de esperanza, de ilusión. Todo ello implica amar, compartiendo los sentimientos, las emociones, los proyectos vitales. Y haciendo sinceros esfuerzos por entender a la persona amada y por superar las circunstancias adversas que se presentan en la experiencia sentimental.

¿Por qué va la gente a ver el Tenorio especialmente en este mes? Es una obra representada en números más cercanos al infinito que a cualquier otro. Y, sin embargo, l@s lectores, conocedores de la misma, renuevan su compromiso de su cita con las tablas. Teatros, calles, iglesias, los escenarios más variopintos dan cabida a este clásico. Queda, entre otros marcos posible, la representación en el entorno de la Judería sevillana para dotarla del escenario en que fue descrita. ¿Se imaginan ustedes a Don Juan y a Don Luis Mejía lanzándose su apuesta en La Hostelería del Laurel de la Plaza de los Venerables? ¿Sueñan con ver a Don Juan saltar de una azotea a otra en plena calle Jamerdana para entrar en casa de Doña Inés y hacerle una nueva declaración de amor?

Mientras esa producción teatral o cinematográfica espera la osadía de un productor, director y equipo de actores que la hagan realidad, desde aquí les animo a que vivan el amor en su trayectoria cotidiana. Sea usted, caballero, el que se entrega a su dama. Hágala feliz y siéndolo ella, vos lo será.

Comentarios

Entradas populares