La dama políglota


Domina con inusual destreza y espontaneidad ocho idiomas, desde lenguas germánicas hasta latinas. Su predisposición desde niña a aprender propiciado por un entorno familiar entregado a las músicas del mundo y a otras culturas, le hizo entrar en contacto con esas otras gramáticas y herramientas de comunicación. La influencia soviética sobre su país en las ultimas décadas de la Guerra Fría solamente logró que su deseo de conocer el resto del mundo y dejarse influenciar por lo que le gustaba, aumentase. A través de la música y de su relación con figuras estelares de ese mundo, descubrió que la sensibilidad se encuentra y se recrea en las teclas de un piano, en los sonidos swing de un clarinete, o en las notas al aire que una guitarra lanza sobre las paredes y bóvedas de una cueva.

La vida la había curtido con sus experiencias y, sin embargo, a pesar de lo fácil que hubiera sido optar por ponerse una coraza, eligió seguir viviendo conforme a ella le gusta. A las dificultades, le regala una sonrisa, sabedora de que todo revés sirve para crecer como persona. Entiende que al pasado se le mira para tenerlo de referencia, y al futuro como un universo de felicidad por conquistar. Desde el mundo nevado del Báltico en invierno aguarda su momento para reencontrarse con el cúmulo de olores, sabores, contrastes de luces y experiencias del sur de Europa en primavera. Como los viajeros de siempre, con la brújula de la vida pondrá rumbo a un destino que le aporte instantes de magia.

Comentarios

Entradas populares