El pellizco en el estómago




Intenta dormir antes de que llegue la hora de unirse a la Asamblea del Barrio de la Macarena que partirá a las seis de la tarde camino de Plaza de España, para allí converger con el resto de asambleas y de la ciudadanía que tomará las calles, avenidas y plazas de Sevilla a partir de las siete. El cosquillo en el estómago le impide rendir un homenaje a la siesta española que hace décadas se convirtió en universal. El impulso que nos brindan mujeres y hombres de todas las edades desde Madrid desde primeras horas del día es un aliento que se siente en el sur del país y que se irradia con alegría y vitalidad hacia innumerables lugares del planeta.


La música le acompaña mientras escribe, echando afuera parte de las emociones y reflexiones que comparte con esos barrios y municipios hechos personas que desde el 15 de Mayo se convirtieron en voces múltiples de un coro interpretando una partitura que se está escribiendo entre tod@s. Hasta la calor, esa que sube no solamente como consecuencia de la época del año que llega a España y al Hemisferio Norte, sino debido a los peligros a los que se ha venido sometiendo a la Tierra en las últimas décadas, está siendo vencida por esa energía pacífica y social dispuesta a hacer que los derechos humanos sean respetados, sí o sí, en cualquier lugar del planeta.




Hace dos siglos, un pueblo se unió para vencer a un imperio invasor. Y tras arduas luchas lo consiguió. La resistencia europea y mundial acabó siglo y medio después con los totalitarismos que atacaban esa hermosa sinfonía que es la Marsellesa. Hoy, millones de seres humanos gracias a la cooperación internacional, a los lazos interpersonales que se van tejiendo a través de las redes sociales y el trato personal, están dispuestos a seguir contribuyendo a construir un mundo más humano, justo y redistributivo.




Comentarios

Entradas populares