Paula, un clásico para la vida


Cuando pasan los años y una novela al leerla nos sigue orientando sobre la dificultad de vivir, y deja un pozo de experiencias a tener en cuenta, es que merece la pena detenerse ante ella. El origen de la misma, la enfermedad que acabó desembocando en la muerte de Paula, la hija de la autora Isabel Allende, revela la capacidad de ella y de las personas de su entorno para aprender a afrontar una situación como esa. A ello se sumó el estímulo que le brindó su agente literaria, Carmen Balcells, quien ofreció a Isabel el recurso de la escritura para sobrellevar la situación, acompañada de unas viandas sobre todo para tener energías almacenadas en los días más duros.

Y dado el estado de coma en que se encontraba Paula, Isabel comenzó a narrarle como si fuera un cuento, una nana, la historia de la familia Allende y del mundo en el que fueron viviendo las diferentes generaciones de la misma. En ese sentido, como otras novelas que tienen el contexto histórico como marco de referencia, nos ayuda a ver la evolución de esas circunstancias desde las perspectivas de su autora y de sus personajes. Por ejemplo, llama la atención cómo evolucionó la visión de la propia Isabel Allende sobre los Estados Unidos durante una parte de su vida y hasta que se instaló en ese país y comenzó a vivirlo. Ante detalles como ese, quien se acerca a esta obra o a cualquier otra, nos hemos de preguntar por qué se produjo. Y dada la influencia que los medios de comunicación tienen sobre la opinión pública, contar con autores y libros bien documentados y honestos a la hora de emitir una opinión sobre cualquier asunto.

Otra de la virtudes que nos revela Paula es la capacidad de un grupo de personas por unirse y apoyarse en los momentos complicados de la vida personal, interpersonal y del colectivo. Y hacerlo por el dolor, la tristeza, que genera su enfermedad, y la que sienten su marido, su madre, su abuelo, su hermano, su cuñada, su padre, su padrastro... Se genera un sentimiento de solidaridad, de compromiso, de coherencia, entre todas esas personas que van participando en esa causa común, que se apartan los proyectos, las ideas, y las creencias, de cada un@, para hacer del cariño, del amor, el auténtico motivo que los une. El amor hecho pareja, familia, amistad, se palpa a lo largo del conjunto de la obra, y se convierte en una energía poderosa, sublime, que articula al resto de emociones, esfuerzos y circunstancias. Por eso, cuando llega el momento de escribir sus últimas páginas, sus líneas y palabras de cierre, la sensibilidad de Isabel convierte un hecho doloroso en un hermoso ejercicio poético y humano de purificación, de encuentro.

Comentarios

  1. Hola Rick.

    Magnífica descripción del libro de Isabel Allende,grandísima esctritora que como bien dices narra los hechos a través de sus vivencias.

    Al leer tu post, me has transmitido marvillosamente el esbozo del contenido del último trabajo de esta genial mujer.

    Como siempre es muy agradable pasar por aquí y disfrutar de tu espacio.

    Un abrazo: Sigrid.

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