Peor que el Pacto del Euro, el incumplimiento de la Agenda 2020



Cientos de miles de personas se manifestaban ayer domingo en España; varios millones lo hacían en más de 30 países. La reclamación de las consecuencias de la crisis; la exigencia de que banqueros y corporaciones multinacionales asuman sus responsabilidades en su gestación, desarrollo y salida; el descrédito ganado a pulso por los partidos políticos mayoritarios del arco parlamentario; la corresponsabilidad de los sindicatos principales en las políticas de empleo de los últimos quince años; y el Pacto del Euro a punto de ser rubricado y de entrar en vigor; centraron las reivindicaciones de la ciudadanía participante. En sus caras, en sus palabras, en sus pancartas, en la música de bandas de música desde el jazz hasta la batukada, se palpaba, se transmitía, un impulso de cambio sin vuelta atrás. Hay un compromiso que viene naciendo desde el 15 de Mayo y que paso a paso, a pesar de las carencias propias o de las injurias de ciertos grupos de interés, va creciendo como lo hizo la resistencia europea y mundial a los totalitarismos del siglo XX a los cuales acabaron venciendo. No hay mejor homenaje al pasado, a nuestras abuelas y a nuestros abuelos, que a la herencia recibida sumar la aportación propia. Por eso, los que en su juventud vieron como aquella se les intentaba marchitar por causas injustas, ególatras y destructoras, se rebelaron hasta vencer aquella locura asesina que asoló al mundo. La vida, la de aquellos hombres y mujeres, y las de sus vástagos posteriores, acabó triunfando. Por eso, abuelos como Sampedro o Hessel, que vivieron en primera persona aquel holocausto mundial, dieron el toque musical con el que se despertó una conciencia colectiva que antes era personal, interpersonal o grupal.




Mujeres con sus cámaras de fotos tomando instantáneas que algún día formarán parte del legado humano, cívico y artístico de la humanidad. Momentos que quedarán recogidos en libros, en teleplataformas de educación, que serán observados, analizados y estudiados por millones de niños y niñas en un futuro. Y esa mañana seguro que comienza en este próximo lustro. Archivos de vídeos para que queden muestras palpables, documentación de primera mano y rigurosa, en los que se están recopilando cómo se viene gestando esta nueva forma de entender y vivir la democracia. Y si en los años cuarenta del pasado siglo, la Marsellesa se convirtió en un legado francés para el mundo, hoy clásicos del pop, del jazz, del rap o de la copla, se están reinterpretando por nuev@s artistas para convertir la reinvidación local, la visión democrática de un municipio, en una expresión global que está tejiendo redes con otras ciudades, con otros países y continentes, hermanos.

Clamaban hombres y mujeres, desde niñas a abuelos, contra el Pacto del Euro. Lo peor no es en sí éste, sino lo que la Unión Europea a través de sus Jefes de Gobierno, de su Consejo de Europa y la Alta Representante, se está negando así misma desde hace al menos un año: la Agenda 2020. Léanla, con tranquilidad, sin prisas. Medítenla, con sosiego y aplomo, buscándoles sus reveses, lo que en lenguaje coloquial serían sus "tres pies al gato". En sus páginas, en los compromisos, que todas esas instituciones comunitarias asumieron y rubricaron hace un año, y refrendaron a finales de 2010, están las líneas maestras para que Europa y con ella los países de la ribera del sur del Mediterráneo (África) salieran fortalecidos de esta crisis. Y eso implicaba una Europa, un Mundo, más justo, mejor reequilibrado, más humano, con recursos y oportunidades para cualquier persona. Significaba el Estado del Bienestar reinventado, mejorado, potenciado, para el siglo XXI. Y teniendo presentes realidades y circunstancias tan decisivas como las energías renovables, el fomento a la vez de la inmigración y la cooperación internacional, y poner el cascabel al gato de la especulación financiera. En la Agenda 2020, tenemos la ciudadanía un programa de acción claro desde el que partir hacia lo que queremos, y desde el que exigir a quienes están incumpliendo.


Comentarios

  1. Hola Rick. Hoy día de S.Juan,en una tarde muy relajada, me he pasado por aquí a degustar un té en tu magnífico Café.

    Me he puesto cerca del piano que tan elegantemente toca Sam, y saboreando su música, y mi té, me he puesto a leer tu artículo sobre el 2020 y los compromisos de la UE.

    ¿Qué le ha pasado a Europa para ponerlo todo del revés?.

    ¿Dónde queda eso tan bonito que decían del Estado del Bienestar de la reducción del paro y la pobreza?.

    Tienes toda la razón. Es malo lo del pacto Euro, yo diría que impresentable, pero esto ya es lo peor. Luego no quieren que se salga a la calle.
    ¿Qué pretenden?,¿Que dejemos que nos sigan tomando el pelo mientras ellos se aprovechan de nuestro trabajo y dinero?, ¿ De qué van?.

    En fin, esperemos que los vientos del cambio se lleven la impunidad y la corrupción, en todos los sentidos. Y se instala la verdadera Democracia del:"Gobierno por el pueblo y para el pueblo". Y por ende el cumplimiento estricto de los DDHH.

    Buen té amigo Rick.

    Volveré en otro momento a disfrutar de tu acogedor local.

    Un abrazo. Sigrid.

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