Toca constancia y determinación


Se inicia un nuevo ciclo político como consecuencia de la constitución de los nuevos plenos de los ayuntamientos y de las comunidades autónomas. Sin embargo, casi todas las circunstancias que esos entes locales y autonómicos tienen que heredar no han cambiado, ni evolucionado. Por tanto, tienen la responsabilidad, la obligación, de asumirlas y de afrontarlas desde la honestidad, la coherencia con los planteamientos asumidos y una nueva capacidad imaginativa para intentar darles respuestas. ¿Serán capaces de ellos? ¿Qué aptitudes van a practicar para convertir problemas en soluciones, despilfarro y desconocimiento de múltiples recursos en eficiencia y eficacia en beneficio de la economía real? ¿Qué actitudes van a adoptar aquellos grupos políticos municipales o autonómicos que tienen mayoría absoluta para esta legislatura recién comenzada? Ellos, junto a aquellos que tengan que gobernar en coalición o haciendo uso de minorías simples, ¿qué hábito real van a mostrar de consensuar con el resto de partidos representados las tomas de decisiones que afectan a toda la ciudadanía de sus localidades y regiones? Siempre el presente y el futuro a largo plazo ha sido decisivo en la vida de la humanidad, más aún en este tiempo en el que ya sabemos que es el auténtico horizonte de la existencia humana en la Tierra.

Y todo ese conjunto de denominados representantes de la soberanía popular, que nace y parte de la ciudadanía, han de afrontar unas circunstancias enormemente exigentes como son la Unión Europea y el resto de países con fuerte capacidad de decisión sobre los recursos naturales, la economía real y las finanzas. En los programas y en las medidas que asuman, en las competencias que muestren para negociar con esos interlocutores internacionales, van a ir dejando claras señales de quiénes y cómo son. Van a mostrar su cara real frente a la imagen del marketing de partido y electoral. Aunque en este país, como en otros, desgraciadamente más de una ciudadana y de un ciudadano tengan la sensación desde que comenzó el siglo XXI de que vivimos en unos procesos electorales continuos. Muchas proclamas, muchos mensajes de acusaciones y de reproches mutuos, alentados por demasiados medios de comunicación y periodistas, y poco trabajo serio y consensuado.

Ante esa realidad y frente a las nuevas circunstancias que se nos van a ir presentando a cualquier persona, la conciencia personal y cívica que estaba latente y que se ha desatado tras el 15 de Mayo, tiene la oportunidad y la obligación de con su trabajo, su organización y sus propuestas irse sumando para evitar los errores y los abusos de este pasado tan reciente. Y para ofrecer alternativas serias, imaginativas, coherentes, capaces de hallar soluciones a los obstáculos con los que cualquier ser humano se topa cada mañana cuando se levanta para hacer su vida. Y eso implica también en no convertirse en un seguidor por costumbre de los modos de vida propulsados por determinados grupos de interés en las últimas décadas.

Si cualquier hombre y mujer de este país o de cualquier otro puede hacerlo con unas perspectivas reales de llevar una vida digna desde un trabajo valorado justamente. Si cualquier niña o adolescente puede afrontar su despertar teniendo las posibilidades de formarse para la vida que tiene por delante. Si cualquier persona anciana puede llegar al final de su vida con los recursos y las atenciones emocionales que le hacen sentirse alegre de estar viviendo, entonces realmente estaremos contribuyendo a que la democracia sea un proceso humanizador.







Comentarios

  1. Me gusta tu escritura clara y tu visión concisa con tu análisis tan preciso!

    Gracias

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