Buenas sensaciones



Late el corazón de Nervión desde primeras horas de esta mañana. Huele a día grande de fútbol. Los quioscos con bufandas y banderas, los reventas, van tomando posiciones en la calle Sevilla Fútbol Club. Mientras en el interior del coliseo sevillista, el ritmo de trabajo anuncia que todo el mundo está enchufado. La gente de taquilla apura las últimas horas para poner el cartel de No hay billetes. Los responsables de instalaciones ultiman los detalles en el césped, en los vestuarios. En el graderío, los símbolos instituciones y publicitarios de la Liga Europea ya han ocupado sus lugares de privilegio.
Sueña el niño en la cama con levantar sus brazos en alto celebrando un gol de Kanouté. Sonríe la joven enarbolando su bandera festejando el pase a la liguilla europea de su equipo. Cuarenta y cinco mil personas se abrazan, gritan, bailan, en el graderío del Ramón Sánchez Pizjuán, sabedora de las ilusiones que va a saborear a partir de este momento en la temporada recién inaugurada.
En el terreno de juego, los jugadores se funden en un abrazo después de derrotar en el partido de hoy y en la eliminatoria al equipo alemán. El Hannover tendrá que esperar una temporada más para seguir dando a conocer su fútbol y su nombre por el Viejo Continente. El club de las once rayas blanca y rojas ha dado buena cuenta de él, tras una noche en la que la magia de su talento balompédico se ha fundido con el fervor y el aliento de su afición. Las fintas de Navas y Perotti, la elegancia majestuosa de Kanouté, el garfio certero de Negredo, la firmeza gestionando el fútbol de ataque de Trochowski, la sencillez estratégica de Medel. Y un cuarto defensivo que empieza a recordar al Sevilla de los siete títulos, incluidos los de Mejor Equipo del Mundo en las temporadas 2006 y 2007, en quince meses.
Ya sabes, a partir de esta tarde a las siete y media,
nunca dejes de animar,
grita sin parar,
cuando te falte la voz,
canta con el corazón,
olé…

Comentarios

Entradas populares