Cádiz tras la bruma




La trimilenaria ciudad aparece al fondo, dejándose ver como una imagen impresionista tras la cortina de humedad. Su casco histórico, hecho de piedra caliza, emerge como una imagen que late entre las gotas de agua que lo envuelven. Las cúpulas de su templo catedralicio alcanzan un brillo difuminado con los reflejos de la luz solar. Unos centenares de metros más adelante, emergen poderosos la muralla de Puerta Tierra y su Castillo. Las curvas de la Bahía moldean su geografía urbana. Cuando el sol se esconde a los pocos minutos de llegadas las nueve de la noche, la brisa marina comienza a fundirse con las figuras de la gente que transita por su paseo marítimo. Las culturas más diversas se hacen presentes a través de los puestos de ventas de senegaleses, marroquíes, bolivianos…
Los olores salen desde el interior de los fogones de los bares y restaurantes para mezclarse con la sal marina. Se van agotando las jornadas veraniegas y la gente las disfruta con brío, con pausa, no queriendo dejar que se vayan. Poco a poco se van haciendo a la idea de la vuelta a la vida cotidiana propia del resto del año. Esto nos debiera llevar a pensar si sería necesario, conveniente, ampliar y distribuir el periodo vacacional a lo largo del calendario anual. ¿Es factible disponer de cuarenta y cinco días de vacaciones? ¿Será posible que ese tiempo se distribuyera en plazos de quince días a lo largo de los tres cuatrimestres? ¿Qué beneficios podrá tener para la vida laboral, empresarial, personal?
Saborear Cádiz y la filosofía de sus gentes es reencontrarse con otro sentido de la vida. Por eso cuando desde la orilla se ve al astro rey ponerse en la lontananza, provocando su postrera descarga de energía, iluminando el cielo de colores naranjas, rojizos, violetas y azules, la vida lleva a sentir y a pensar que otro modus vivendi es imprescindible…

Comentarios

  1. Precioso sitio, hablas de vacaciones, yo este año he disfrutado de 5 días... ¿a quién tengo que reclamarle el resto?

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  2. Bueno, cada día cuando se acaban las obligaciones diarias, comienza el tiempo de descanso y disfrute...

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  3. http://kamchatkahoy.blogspot.com/sábado, 27 agosto, 2011

    Cádiz, provincia fuertemente castigada por el paro. Inevitable la imagen de Manolito Gafotas y la suma de preguntas a las reflexiones que planteas... ¿tiene vacaciones la gente desempleada?, ¿qué son las vacaciones?, ¿tiene algo que ver el periodo vacacional con el FIB (índice de felicidad interior bruta)?. Y si existiera la Renta Básica y estuvieran cubiertas las necesidades fundamentales del ser humano (en cualquier rincón del mundo), ¿qué serían entonces las vacaciones? ...
    Gracias por el viaje a tierras gaditanas y la invitación al debate.
    cjunco

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  4. La información es útil para el usuario, sigan publicando.

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