Rebelión a la inversa



Hace más de ocho décadas, Ortega publicaba en formato libro su célebre La rebelión de las masas; durante los años anteriores lo había estado haciendo en artículos en el diario El Sol. Era la costumbre intencionada que tenía el filósofo de ir haciendo llegar su pensamiento, su obra, a la gente, a la ciudadanía, a través de la plazuela pública que era el periódico. Esa manera de enfocar su pensamiento, su intervención en la vida social, tenía varios propósitos: uno, interactuar con los lectores, que est@s debatieran con él y les hicieran llegar sus inquietudes, sus circunstancias. Dos, participar en la formación de una conciencia nueva, de unos nuevos hábitos personales, interpersonales, sociales, que acabaran con los usos arcaicos y antidemocráticos que estaban vigentes. Era una de sus maneras de socializar el saber, el conocimiento y, sobre todo, los métodos para llegar hasta ellos. Ortega creía y defendía que una persona instruida, con inquietudes, con perspectiva, reclamaría su intervención en la esfera propia, interpersonal y social, de manera que sus proyectos personales y colectivos, pudieran ser puestos en marcha y consolidados. Por eso afirmaba que Estado, nación o patria era aquello que cualquier persona soñaba hacer cuando salía de su casa cada mañana.
El profundo conocimiento de la historia que tenía el pensador español le hizo darse cuenta de que este tipo de ser humano había sido minoritario a lo largo del tiempo, de las diversas y sucesivas etapas de la humanidad. Y que además siempre, entonces y ahora, se había encontrado con la dificultad extra de tener que demostrar ante l@s demás que sus sueños, sus proyectos, eran posibles y que podría ponerlos en pie. El opuesto a su figura, a su trayectoria, era aquella que solamente reivindicaba derechos, y rechazaba obligaciones. La persona masa desdeñaba las responsabilidades, la asunción de sus compromisos. Hoy en día, en nuestro tiempo, observamos como quienes se han convertido en hombres y mujeres masa son l@s polític@s, los máximos representantes sindicales, l@s funcionari@s que participan de las tramas del poder.
En cambio, es la ciudadanía la que reivindica su participación activa y comprometida en la resolución de los problemas, en el diseño de las políticas de todo tipo a implantar, en la reclamación vía judicial de las injusticias e ilegalidades que se vienen cometiendo. Evidentemente estamos entrando en los albores de una nueva fase de la historia, en la que cada persona reivindica el compromiso a hacer su vida, la propia, la interpersonal y la ciudadana, asumiendo sus obligaciones para disfrutar de sus derechos. Y que la Justicia y sus órganos cumplan realmente con sus competencias de garantizar ambos.

Comentarios

  1. Pero si lo que se ve en la calle haciendo reivindicaciones es el puro hombre masa de Ortega. Sólo piden, piden, piden... culpan, culpan, culpan... Criados en Matrix sólo les interesa la seguridad y no estar perdidos.

    (he leido el texto de Ortega)

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  2. Estimad@ Anónim@, quién eres. Me gustaría dialogar contigo sabiendo quién eres. La mayoría de la gente que está participando en la calle reivindica sus derechos porque cumple con sus obligaciones. Hay catedrátic@s de universidad, médic@s, empresari@s de pymes y cooperativas, trabajadores, estudiantes, desemplead@s...

    Y se está exigiendo, entre otras reivindicaciones, que los compromisos sean cumplidos. Y que las corruptelas del sistema sean eliminadas.

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  3. LA REBELION DE LAS MASAS

    Hola Rick.
    Sin entrar mucho en filosofía, aunque es lo realmente importante, y yendo a lo más prosaico, imagina un autónomo. Pagará muchísimos años su seguridad social de 300€ al mes, no se dará de baja porque es peor, sin derecho a paro, echando más de diez horas diarias 300 días al año, se jubilará a los 67,5 años, con una pensión paupérrima… El sabe, como todo el mundo lo ha sabido siempre, aunque parece que es ahora cuando se ha descubierto, que a los bancos mejor no arrimarse porque son unos usureros. Decide entonces sacrificarse y poner sus fuerzas en hacerse de unos ahorros para comprar un local, pues cree que eso le reportará una ayuda el día de mañana cuando literalmente no pueda trabajar. Llegado el día de mañana, sus inquilinos no pagan el alquiler y estos acuden a un movimiento social que tomándose la justicia por su mano impide el desalojo del local. El autónomo se queda sin renta, ni ingresos, ni local sine die. ¿Es esto justo, esto es, como dices en tú recomendación de Ortega “la reclamación vía judicial de las injusticias e ilegalidades”. Si el Derecho en nuestra cultura lleva milenios desarrollándose, debemos decidir que eso no importa y que cualquiera esta capacitado para ejercerlo? (Esto ya ha ocurrido porque entre los desalojos que se han impedido ha habido algunos en que los propietarios no eran entidades bancarias sino particulares).

    Como sabes, en la biografía de tú querido Ortega puede leerse:
    Liberal republicano y opuesto a la dictadura del general Miguel Primo de Rivera (1923-1930), contribuyó a la caída del rey Alfonso XIII, de la propia institución monárquica y la proclamación de la II República (1931-1936). Creó un grupo político, Agrupación al Servicio de la República, en el que también militaron Gregorio Marañón y Ramón Pérez de Ayala y por cuyas listas fue elegido diputado a las Cortes Constituyentes en 1931.
    En septiembre de 1931, herido por las primeras decepciones como la quema de conventos (OC, XI, 297), afectado por el malestar ante lo que algunos republicanos hacían por "contraer la vida española, angostar el horizonte, dejar que triunfe la inspiración pueblerina", y sabiendo que expresaba el sentir de una cantidad inmensa de españoles que colaboraron en el advenimiento de la República con su acción, con su voto y con su esperanza, Ortega escribió su famoso "¡No es esto, no es esto!", y con enorme visión de futuro añadió: "La República es una cosa. El radicalismo, otra. Si no, al tiempo" (OC, XI, 387). Con Marañón y Pérez de Ayala firmó el manifiesto que comunicaba a los españoles la disolución de la Agrupación al Servicio de la República”.

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  4. http://rick-casablanca.blogspot.com/2011/08/ortega-un-siglo-despues.html

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