La cooperación es el camino




Señalaba Julián Marías que veía en la cooperación internacional uno de los motores del cambio en positivo para el siglo que estamos viviendo. Sabía, como siempre, de lo que estaba hablando y los por qué de su argumentación. Él observaba que el mundo, las relaciones humanas, sociales e internacionales, estaban entrando en una nueva dinámica a raíz de la caída del Muro de Berlín y de los procesos de desarrollo de las naciones en proceso de fomento de sus economías o de aquellas otras inmersas en la lucha cotidiana por superar la pobreza y otras penurias. Extraordinario conocedor de la historia de la humanidad, Marías ponía su mirada lúcida, honesta y perspicaz señalando que la persona y los pueblos a lo largo de la misma habían sido mayoritariamente pobres de recursos. Y, sin embargo, que había sido la lucha por ir superando esas circunstancias adversas lo que los había dotado de una inteligencia, de una creatividad, extraordinarias que habían permitido los avances que se han ido produciendo en cualquier campo a lo largo de la historia. Y proseguía su análisis, señalando que ser económicamente pobre no implicaba ser infeliz. Es más, como hemos reseñado en algún otro artículo, siempre le llamó la atención desde su primer viaje a tierras de América del Sur y de Centroamérica, la capacidad extraordinaria de ser felices que tenían los seres humanos con más dificultades socioeconómicas. Era una alegría contagiosa, que se injertaba en la piel, en las emociones, en la vida cotidiana, de quienes, como él, tenían la suerte de relacionarse con esas personas, con esas sociedades y pueblos.
En nuestro tiempo, hay personas, instituciones, movimientos sociales como las ONG´s, el 15 M, que están tratando de promover esa nueva conciencia personal y colectiva que favorezca realmente, en el día a día, en cualquier proyecto, ya sea la paralización de un desahucio, la búsqueda de un puesto de trabajo, una campaña de fomento de la asistencia sanitaria en los países en vías de desarrollo, o la sencilla presentación de un libro. En definitiva, una acción que nazca en la persona, se vertebre y se injerte en otra, y así vaya formando un equipo solidario, comprometido, con el fomento de esas actitudes y de esos comportamientos. A raíz de que ello se vaya logrando con un esfuerzo arduo, no exento de situaciones y momentos de vacilación, incluso de agria polémica, si será posible que valores como la honestidad, el compromiso, la cooperación, la solidaridad, no sean palabras abstractas, derechos vacíos de contenido diario en cualquier carta magna, para convertirse en realidades de la convivencia diaria. Logros más difíciles ha logrado la humanidad desde hace miles de años, este cambio también es posible. Y convencido estoy de que nos abrirá a tod@s y cada un@ un horizonte de alegría personal y colectiva, un futuro digno de ser vivido.

Comentarios

  1. O como leí una vez: "Sueño que se sueña solo puede ser pura ilusión, sueño que se sueña juntos es señal de solución" (Helder Cámara-Zé Vicente). Cooperación, comunicación, Comunidad, imaginación... Estoy contigo, esa es la clave.
    Saludos desde la resistencia

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  2. Bella reflexión la que nos regalas.

    Como le dijo Víctor Laszlo a Rick en el aeropuerto de Casablanca: ¡Bienvenido a la causa, sé que está vez venceremos!

    Un abrazo

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