Savater, feliz con saber vivir




Anoche, La 2 nos obsequiaba con el segundo programa de Pienso, luego existo. Este capítulo tenía a Fernando Savater como protagonista. El filósofo, nacido en San Sebastián, y afincado en Madrid desde que hace varias décadas logró la Cátedra de Metafísica de la Complutense, va camino de la séptima década de vida –le faltan poco más de cinco años–, con la alegría de quien ha descubierto lo que necesita para ser feliz desde hace tiempo. Según palabras del propio meditador, la educación, la lucha por la democracia, la compasión y los caballos, son las realidades que a diario le hacen disfrutar de la vida. A la primera, el arte de enseñar, Savater le ha dedicado buena parte de su trayectoria a través de su prolífica obra, de su enseñanza universitaria, de su asidua escritura de tribunas en los periódicos y con su apasionada intervención en los debates públicos. Su toma de posición a favor de la democracia constitucional le llevó incluso a temer por su vida al estar durante varios años en el punto de mira de ETA. Sin embargo, su defensa de la democracia, su creencia en los valores cívicos que completan la razón, le hicieron no amedrentarse y proseguir con su labor de denuncia.
La cercanía que Savater ha tenido con los diversos gobernantes de este país desde los tiempos de la transición, que le han hecho desde saludar con algarabía el ascenso del PSOE liderado por Felipe González a principios de los ochenta, le han hecho con el paso del tiempo reconsiderar la visión partidista inicial, para haciendo autocrítica, abandonar su apego socialista, y dar paso a la formación de la Unión Progreso y Democracia junto a Rosa Díez. Sin embargo, su conocimiento del funcionamiento de los partidos desde los orígenes de la transición democrática, y ser conscientes de los excesos de personalismos y de bandos enfrentados, le llevó a criticar constructivamente a la cita fuerza parlamentaria hace un año, cuando en la misma observaba actitudes viciadas.
Al escuchar, ver y leer a Savater, uno presiente la armonía que ha hallado en esta etapa de su vida. Ha alcanzado la virtud de intervenir en aquellos asuntos que le interesan y preocupan de la vida personal y ciudadana, sin necesidad de alzar la voz con exabruptos. La sabiduría, como ya vislumbraron los clásicos grecolatinos, consistía en parte en saber mirar a la vida, a los otros, sin necesidad de imponer el punto de vista propio. Radicaba en hacer ver lo descubierto a lo largo de la existencia y ofrecerlo con generosidad y sencillez a los demás.
Por eso, en estos últimos días en los que la opinión pública española ha criticado el globo sonda lanzado desde el PP y CIU, apoyados por UPN, CC.OO., el apoyo implícito del PSOE con su abstención, y el rechazo tajante de UGT e IU acerca del control de la información en Televisión Española, las maneras y el fondo de Savater es un soplo regenerador de cómo vivir democráticamente. Hace treinta y tres años, que la ciudadanía española alcanzó el sueño de convivir en democracia, por eso la libertad de información es sagrada tanto en los medios públicos como privados. Y así lo constata la Constitución como derecho intocable e incuestionable. Ahora, echando la vista atrás hacia los contenidos televisivos de nuestras cadenas públicas, podemos recordar programas como La clave, Parlamento. La labor que Alberto Oliart, quien por honradez y coherencia decidió dimitir hace unos meses, y buena parte de los profesionales de RTVE, está alcanzando nuevas cuotas de excelencia con programas como Pienso, luego existo; Redes; Los imprescindibles; El escarabajo verde; o sus ciclos de cine. Ahora para conservarlos e irlos mejorando bien haremos el pueblo español por sintonizar nuestros televisores en casa viendo estos programas, y abandonando la chabacanería televisiva. Es otra forma de contribuir a la democracia de nuestro país, de fomentar la educación valiosa, de premiar a los buenos profesionales. Ello es tarea de ti, de mí, de nosotros…

http://www.rtve.es/television/20110914/fernando-savater-pienso-luego-existo/452000.shtml

Comentarios

Entradas populares