Boceto de Julián Marías: Retrato de un filósofo enamorado




Primer domingo de marzo, soleado con altas temperaturas. Aún es invierno pero estamos en proceso de transición hacia la primavera, y ésta ya se asoma a nuestras vidas con esos cambios de tiempo tan proclives a su manera de expresarse. Ojalá traiga buenas lluvias tras el seco otoño invierno. El campo, los agricultores y ganaderos lo agradecerán. Y con ellos las economías domésticas y todas las personas que al final nos vemos influidas por todo ese cúmulo de concatenaciones. Se limpiará la atmósfera tan sometida por la contaminación, y la salud de recién nacidos y abuelas recibirá aire fresco. 

Se ha escuchado hace unos minutos la música costumbrista de un ensayo de una cuadrilla de costaleros anunciando la Semana Santa. Una semana después de las primeras pinceladas sobre el libro de Rafael Hidalgo, vamos a esbozar un boceto sobre la obra. Ha transcurrido casi un siglo desde que Ortega presentó su primer libro y con él su filosofía viviéndose y haciéndose. Como sabemos se trataba de Meditaciones del Quijote en 1914. Él alumbra y lidera lo que Julián Marías denominó la Escuela de Madrid, y a la que se irán sumando como también Rafael nos anuncia cada hombre y mujer que con su talento, sensibilidad, magisterio y talante humano formaron parte de aquella Facultad de Filosofía y Letras. Desde aquí aprovechamos la oportunidad de la escritura para animaros a la lectura del ensayo de Marías La Escuela de Madrid, el de Rafael, y las obras de esos hombres y mujeres (Gaos, Zubirí, Morente, Besteiro, Lolita Franco, María de Maeztu, María Zambrano...). Con la lectura de esta obra de Rafael y la de esos escritores, cualquiera de nosotros se inundará de preguntas valiosas para la vida personal, interpersonal y colectiva. Resultan llamativas palabras como las de Rafael referidas a la universidad española desde la Guerra Civil hasta nuestros días, y que quien esto escribe se aventura a decir que desgraciadamente no solamente ocurre en las aulas y en los departamentos de los centros universitarios españoles. Se ha extendido la cultura del "tú me citas, yo te cito, nosotros nos lo comemos" a demasiadas universidades occidentales. Y para un botón véase el documental Inside jobs. Afortunadamente hay valiosas excepciones. 

Hemos citado esa obra audiovisual no solamente por ese hecho sino también porque a partir de la lectura de la obra de Rafael, y antes de Ortega y Marías, y de mirar a la vida, late en nuestro interior una serie de cuestiones que vamos a englobar con esta pregunta que os lanzo. Si alguien se anima a entrar a debatir, creo que podemos enriquecernos como personas, en las relaciones interpersonales y en el plano social. Ahí os va como un boomerang que quiere ir y venir entre manos amigas ¿cómo serían las relaciones económicas y, por tanto, cómo serían las relaciones sociales, interpersonales y biográficas, si ensayáramos una economía para la vida a partir de la Filosofía de la Razón Vital?

Apreciamos en la escritura de Rafael su vocación también hacia la naturaleza y los fenómenos físicos y astrofísicos. De la lectura de su ensayo y de su blog, vemos que Rodríguez de la Fuente y sus excursiones junto a amigos desde la niñez han tenido que fomentar ese camino, muy propio de la buena cultura del pueblo aragonés. Y es que Aragón es tierra bella en parajes naturales diversos. Por ello, para referirse a Don Julián y a circunstancias de su vida, Rafael emplea expresiones como implosión de estrellas; crisálida; estrellas, cosmos y naturaleza. 

Y ese lenguaje de clara reminiscencia física de Rafael, va unido de momentos de pinceladas poéticas en su escritura. Compartamos ahora una muestra "lo que la boca calla, lo proclama la pluma". En las páginas de esta obra de Rafael hay una llamada a la reconciliación con lo mejor de la persona y del legado que hombres y mujeres han hecho en el último siglo y en otras centurias. De ahí sus citas en las portadillas de los capítulos. Y al leerle, al meditar entre sus palabras y sus páginas de Julián Marías: retrato de un filósofo enamorado, Rialp, se nos vienen a la mente artículos y libros de Don Julián como "El pensamiento como curación" o Aquí y ahora. E invocamos la necesidad de que se dé la oportunidad a las generaciones actuales que bebemos de la obra de Ortega y de Marías de recuperar su maravilloso legado y ponerlo a la disposición de nuestro tiempo y de nuestros semejantes. 

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