Lo que los silencios urbanos esconden...



... está al alcance de tu mirada y de nuestra conversación. Las ciudades durante el estío cambian sensiblemente. ¿Por qué lo hacen? Porque quienes vivimos en ellas, porque quienes viajamos a través de ellas, llevamos un ritmo y unos propósitos vitales diferentes a otras épocas del año. Esos cambios, que se dan en mayor o menor magnitud según cada urbe o municipio, reflejan cómo se vive en cada una de ellas y como nuestro vivir cotidiano se transforma. Los silencios del estío nos permiten mirar con sensibilidad detenida lo que está ocurriendo a nuestro alrededor. Nos posibilitan ahora sí darnos cuenta de las auténticas intenciones de ese tipo que parece que va con una actitud y que, por el contrario, en su fuero más íntimo persigue la contraria. Frente a los ruidos de demasiadas jornadas durante el resto del año, cuando caminamos por una gran plaza, por las callejuelas de un pueblo, o tomando una perspectiva desde un punto alto de la naturaleza, sentimos que la vida tiene una serie de matices que si somos capaces de interpretar y afinar, como si fueran las notas de una partitura, con el entrenamiento cotidiano podemos ser capaces de plasmar con suma sagacidad y deleite. Hasta el simple detalle de las conversaciones telefónicas a través de móviles durante estos meses se vuelve más nítido. Mientras que durante los otros nueve meses demasiada gente va caminando con su aparatito telefónico formando una legión de disciplinadas hormigas sometidas al yugo del invento, en verano la presencia de ese llama la atención porque se observa con mayor nitidez quien lo usa. Y es curioso porque las compañías de telefonía lanzan sus demagógicas campañas publicitarias para intentar captar nueva clientela o retener a la suya. Una propuesta te lanzo, os lanzo, dado que estas entidades suelen aplicar las normas laborales y clientelares más agresivas y, por tanto, injustas y opuestas a la convivencia democrática, ¿y si empezamos a usar el móvil solamente para lo que de verdad hace falta? 

Tal vez entonces, aunque sean unos días de estos tres meses que conforman el verano, te darás cuenta de la calidad de uso que le das a diario a este artilugio durante los trescientos sesenta y cinco días del año. Tal vez dejes de pensar en comprar, cual rey o reina del consumo, el último modelo de la infinita elevada a la enésima potencia generación de móvil, iphone, etc. Tal vez así seas capaz de empezar a escuchar a tu pareja, a tu amigo, a tu hija o a un vecino que necesita que le escuches porque tiene un problema, porque tiene un proyecto del que requiere tu punto de vista o colaboración, o porque tiene una alegría que quiere compartir contigo. ¿Lo vas a intentar, lo vamos a poner en práctica? Decían los antiguos, que ya sabemos que la cultura popular tiene sus saberes, enseñanzas y encantos, que grano a grano se hace ... A veces, más de cuatro veces, para que se produzca una evolución lo que hace falta es coherencia, compromiso y voluntad diaria. A veces, te falta o nos falta el ánimo o la energía un día; bueno ya nos dijeron nuestros tatarabuelos que hasta el mejor escribano tiene un borrón. Eso no tiene que angustiarnos ni preocuparnos. Un día de vagancia relajada es necesario. Sencillamente, sin prisas, sin mirar a ese reloj de la muñeca o del móvil, vive y vivamos sin urgencias. Haz y hagamos el día a día sabiendo aquello que queremos y tenemos que hacer. 

Por cierto, que la lectura de la prensa a diario durante el estío también te permite y nos permite reencontrarnos con el sentido de la vida y de su lectura con otra óptica. ¿Y por qué ocurre esto? Porque si tienes y tenemos el ánimo despierto, y contrastamos las realidades múltiples de nuestro alrededor con la que los periódicos y los medios nos presentan; verás y veremos que hay matices de actitudes y comportamientos en lo que nos pretenden vender. Sí compañera, sí compañeros, porque desde los que se proclaman diarios independientes de la mañana hasta los que en su libro de estilo se definen monárquicos democráticos, se les ve el plumero. Y si tú, y si nosotros, nos quitamos las creencias equivocadas recibidas, que normalmente provocan prejuicios y errores de perspectivas, percibiremos las interesadas intenciones de unos y otros. El ya también sabido juego de los grupos de interés. Y sigo preguntando, de verdad, tú A que votaste a tal partido; o tú B que votaste a aquel otro porque tu subvención era lo primero; o tú C que te afiliaste a no se que camarada sindicato, a la hora de la verdad te has dado cuenta de los intereses creados, ¿qué vas a hacer, que vamos a hacer, para que esto sea un país, o una Europa o un Mundo en el que se pueda vivir dignamente y con ilusiones realizables? 


Y es que el bueno y brillante de Mario Moreno Cantinflas vuelve a estar presente en estos días y en estos años. Permíteme, permítanme esta licencia personal, pero desde que comencé a ver la prolífica trayectoria cinematográfica del genial actor mexicano e hispano, observé en sus papeles una crítica sincera personal, interpersonal y social al mundo de su tiempo. Pues en esta época que estamos viviendo, su mirada artística está ahí para que la tengamos muy presente. Y resultan llamativas las coincidencias. Que el tiburón o tiburones de turno tienen especial necesidad de saciarse sus ya avariciosas apetencias, entonces sale o deja de salir el Dragón del BCE y sube o baja la prima de riesgo. Mira que es jugetón el léxico y más aún el talante del articulista. ¿No será que el Draghi es antepasado del Dragón? Habría que observar y estudiar a fondo en estos tiempos de draconianos recortes, sobre todo en educación, salud y medio ambiente, la bipolaridad de ciertos personajes. Porque no sé si tú y vosotros convendréis en las consecuencias del juego bipolar que desempeñan. Igual encienden la llama del pánico que apagan el fuego que ellos y ellas crearon. Entre tanta piedra preciosa que le gusta al Índice Masculinizado Femenino, versión cínica del FMI; entre tanta presencia mediática de sindicalistas oficiales y monarca institucional, parece que los únicos que se mueven son los Robin Hood y las bandoleras versión siglo XXI. Ellos que ayer tomaron sendos supermercados andaluces para llevar los alimentos a quienes los necesitan en los comedores sociales. También se mueven los hombres y las mujeres que a diario se levantan para cumplir con sus obligaciones laborales y domésticas, tras disfrutar de sus vacaciones o soñando con tomarse aunque sean unos días de descanso.

Por eso, ahora que voy acabando, te pongo a ti, a vosotros, ojo avizor, jóvenes estudiantes universitarios, de secundaria y bachillerato, para que afrontes y afrontéis cada día con la ilusión de hacer tu camino asumiendo tus responsabilidades, y no te dejes engañar por falsos cantos de aladinos o sirenas.  

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