Triste + Camiseta + Independentismo = Patéticos unidos



Ya es viernes, para qué correr, si vienen y van. El cielo ha amanecido celeste por este punto de la Península y, sin embargo, anuncian los mapas meteorológicos lluvias a lo largo de la jornada. Cuando lleguen, no pasa nada, chubasquero y a seguir sonriendo. Cuando el sol comenzaba a salir, me he levantado, algo habitual desde la adolescencia. Y en ese momento, el fax de teletipos que tengo en el despacho ha comenzado a funcionar. Lo he escuchado desde el cuarto de baño. ¡Curioso dirás tú, diréis vosotros!, un fax de teletipos en su hogar. Tiene su explicación. Mi amigo el Rúas, que nació allá por el año cincuenta del pasado siglo, me lo regaló hace años, cuando comencé de becario en el periódico donde nos conocimos. Además de una buena relación profesional congeniamos en amistad. Y un día, cuando encontré mi primer empleo remunerado, me dijo: ¡Niño, toma este artefacto que será uno de tus aliados! Viniendo de quien venía, lo acepté emocionado. Desde entonces, ni el Rúas ni el fax me han abandonado ni yo tampoco a ellos.
        Me he bañado y tras vestirme, me he ido a comprobar el fax. Era el Rúas. Me ponía ojo avizor acerca de la ayuda a las entidades financieras españolas desde el BCE. Y, por cierto, qué bancos mundiales no necesitan ayudas. En Francia y Alemania, entre otros lugares, hacen mutis por el forro cual zorros. Hasta que cante el gallo, que cantará. Me recuerdan estos tiempos a los de la Leyenda Negra, cuando cierta reina patrocinadora de corsarios y ciertos intelectuales mandaba a sus muchachos y tropas contra el enemigo del Sur de Europa, de centro y sur América, de Flandes, Italia, Filipinas… Siglos después, tras magisterios investigadores, intelectuales y en honor a la verdad, como la España inteligible de Julián Marías, ya sabemos la realidad con sus matices.
        Pero es que el Rúas que es futbolero como un servidor, eso sí, equilibrado, solo vemos nuestro equipo, la selección española en competición y algún partido internacional de rondas finales, me comenta en su fax: ¡Niño, te has percatado que llevan toda la semana, unos y otros, con lo de la solicitud definitiva del préstamo a los bancos españoles necesitados, y coincide con un Culés versus Merengues! Por cierto, que no es la primera ni la segunda vez que situaciones así ocurren, tiren de hemeroteca o de artículos de este blog sobre uno de los temas de nuestro tiempo, y cotejaréis las evidencias. Un par de recuerdos: la final a doble partido de la Supercopa de España entre culés y merengues. O a principios de verano, los días de las semifinales de la Eurocopa entre España, Portugal, Alemania e Italia.
        Eso es lo que tiene ser un periodista como el Rúas curtido en la calle. Preguntando aquí y allá, ganándose el cariño y el respeto de sus fuentes, que son hasta los árboles. Y no es una exageración, los árboles hablan, hay que aprender su lenguaje. Fíjate cuando cualquier árbol tiene el tronco, sus ramas y su copa tiesos y abiertos; signo de robustez. Quiere decir que están bien cuidados o que la lluvia caída ha contribuido a ello, porque hay ocasiones en los que la criatura tira de sus propias fuerzas, para superar la lacra del político o del funcionario o del trabajador de la empresa contratada de Parques y Jardines que no hace su trabajo.
        La princesa está triste… Todos recordamos los versos del maestro Rubén Darío. El poeta español de Nicaragua que sedujo al París de su tiempo. Pues aquella musa de Darío o de cualquier amigo suyo tenía sus motivos. Otros lo inventan desde su contubernio con las entidades de marketing que les asesoran, les venden su imagen global y les reportan millones de euros a su arca de niño mimado. Un claro estereotipo de lo que es un niño consentido, en el sentido orteguiano del término, que un servidor acuñó en su tesis doctoral. El niño consentido es el principio del posterior hombre masa si no se reeduca y corrige su afán solo por los derechos y no querer obligaciones. El niño con edad de adulto solo quiere dinero, ser el centro de los focos y ser el primero. Y como su equipo ha comenzado la liga con el merengue cortado, pues papá le manda el recado junto al equipo de marketing de que hay que seguir hablando de ellos. Ya se sabe, éstos se toman al pie de la letra las palabras de Oscar Wilde, que hablen de mí, aunque sea mal, pero que hablen. Y así además contribuyen al star system que han creado de los in – out, de los centros y periferias, del 1% con la mayor parte de los recursos y riquezas mundiales.
        Pero como el niño mimado está triste o lo estaba, pero siguen estando lejos de la estela liguera, salta otro compañero de aventuras y se pone debajo la camiseta de otro compi para reivindicar su figura dentro de los grupos de poder del equipo. Siguiendo al maestro Darío, ¿son unos tristes? Y su legión de publicistas desde hace décadas de medios extra oficiales pero al servicio del amo que les paga, dedica horas y horas de días y días, de años y años, a las camisetas. Ya lo dijo el del cuento del dedo en la luna. Tras el blanco de la camiseta está el señuelo: los millones de las ventas de aquellas y de los materiales complementarios. Para que como dijo el genial Freddy Mercury el espectáculo continúe. El espectáculo oligárquico, añadimos el Rúas y yo. En el que por cierto, de un tiempo a esta parte, nuevamente los que tendrían que hacer justicia tanto en las verdes praderas balompédicas como en los despachos de los tribunales cuando hay dudas, pruebas, se tendría que hacer. Pero como hay más de uno y de dos al servicio de las oligarquías, ya sabemos que Osasuna y Sevilla se quedaron sin puntos y sin algunos miembros de sus equipos para siguientes partidos.
        Porque los niños de la Masía juegan como los ángeles, eso ya lo sabemos y alabamos desde tiempo lejano, tanto el Rúas como yo, y son por lo general buenos deportistas. Sí. Pero también tienen su guasa competitiva, y Cesc es truhán con influjo mercantilista inglés, porque no es la primera vez que tira la piedra y esconde la mano. Y Busquets tipo que abre fuegos, como la patada escalofriante a Cicinho o los codazos a jugadores del Benfica. Ya le pasó a Cesc con el sabio y bueno de Kanouté hace un año. El otro día con el espíritu incandescente de Medel.
        Y para ir terminando, me señala el Rúas en el fax que parece que los culés van a hacer un mosaico con la Señera el domingo. Pues a los pocos que vayan con el ánimo independentista al acto, decidles que aprendan la más elemental de las lecciones de historia. Es bandera española desde tiempos del Rey Jaime I de Aragón. Aquel que puso su mano ensangrentada sobre la arena tras vencer a las tropas árabes. Por cierto, bandera la Señera amarilla y roja, como la española, solo cambia el grosor de las bandas, más delgada. Claro al ser región no puede ser país, aunque forme decisivamente parte del ayer, hoy y mañana de aquel. Como el resto de regiones. Esas que por abusos de los consejos de administración de las Cajas de Ahorros y de los Gobiernos de las Juntas han acudido hambrientas y desesperadas al rescate.

Comentarios

  1. Durante las Olimpiadas de Barcelona 1992, cuando las calles de la Ciudad Condal estaban invadidas por banderas barradas, un amigo mío con buen humor decía: "Mira qué majos, han llenado todo de banderas de Aragón".

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  2. Viva el humor libre de Aragón, nos hace felices desde la Edad Media. ¡Qué sería de los españoles sin el equilibrio de las gentes de Aragón!

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