Aromas de la Navidad


El pasado sábado asistíamos a un concierto de un Cuarteto de música que nos regaló villancicos y otras composiciones de los siglos XV al XVIII. Las voces de la mujer y de los tres hombres tenían un claro eco conventual dado que fueron compuestas para ser interpretadas en esos espacios. Aunque vestidos ceremonialmente con trajes de negro, si cerrabas los ojos y te limitabas a escuchar sus voces te los podías imaginar ataviados como monjes. El concierto tuvo lugar en el Convento de San Leandro, levantado en el siglo XIV y cuya iglesia es del siglo XVI. Es famoso este convento por las legendarias yemas de San Leandro, por sus pestiños y magdalenas, que preparan las hermanas en su cocina artesanal. La propia presentación de las yemas es un canto a esa visión artística de la vida. En una sencilla caja de madera en cuya tapa principal se recogen los datos del Convento para que cualquiera sepa a qué horas puede acercarse hasta allí y adquirir los pasteles que aquellas preparan. Envueltas en papel sedoso, el simple hecho de abrir la caja ya se convierte en un ceremonial lleno de mística. En el sencillo cofre se acoge una receta con siglos de vida. Eso nos indica claramente su valía, lo que merece la pena continúa, lo que no deja de existir.
Aquellas cuatro personas nos regalaron composiciones escritas en latín, castellano, catalán, francés, alemán e inglés. La cultura auténtica, la imprescindible, transmitiéndose a través de sus lenguas. Éstas dialogando entre sí por la acción inteligente y sensible de hombres y mujeres durante siglos para compartir un legado que poco a poco se fue convirtiendo en patrimonio español, europeo, occidental y universal. ¡Qué diferencia esa actitud y ese comportamiento respecto a los memos de CIU y ERC!, que no llegarán a nada más allá de la partitocracia que levantaron durante casi cuatro décadas para beneficio de los nuevos señoritos de allá. Como cayó el canto separatista del PNV y de HB, caerán estos.
Y para que no faltara de nada, un villancico quechua, lo que demuestra que en la mayoría de los casos la actitud de los españoles que fueron a América y convivieron con los nativos de allá, fue de sincera y honesta convivencia. Los españoles se preocuparon por conocer a sus gentes y sus costumbres, como se refleja en que aquella pieza del siglo XV que pudimos escuchar haya llegado hasta nosotros. No solo es la conservación de un patrimonio que se transmitió a través de la cultura oral, sino también en sus partituras que, por la labor comprometida de quienes lo hicieron posible, han llegado hasta nosotros. Eso confirma una vez más la necesidad de apoyar la investigación de cualquier actividad humana. Sin ella, no serían posibles actos como el que pudimos saborear el pasado sábado. Entre las piezas cantadas destacaron las que compuso el músico Francisco Guerrero, una de cuyas obras ha sido hallada siglos después en Upsala. Es esa ciudad sueca famosa por haber acogido al gran botánico Linneo. Música, Bellas Artes y Botánica unidas por los designios de la labor de personas que lo hicieron posible. Pero es que curiosamente en el Convento de San Leandro, cuya doble fila de bancadas de madera estaban completas de hombres y mujeres de varias generaciones, está enterrado el médico Nicolás Monardes. Éste fue el principal impulsor del estudio de la medicina americana, la precolombina, la que practicaban los pueblos indígenas a partir de la combinación de plantas medicinales. La escuela médica española de Naturopatía tiene sus inicios en esa corriente de trabajo y experimentación. Esa tradición de estudio e indagación es la que atrajo tiempo después a personajes como el citado Linneo o Humboldt.
Querido lector, vemos como la huella de lo español está presente en áreas diversas, todas ellas decisivas para la mejora de la vida y del alma de la persona y de los pueblos. Solamente hay que rastrear en las huellas y en los indicios que se ponen delante de nuestros sentidos para interpretarlos y luego haciendo un cruce de datos y un análisis coherente, darle explicación y brindarlo a los demás. Mostrando a esa Europa y a ese Mundo tan preocupados por déficits públicos y primas de riesgo, que el talento y la sensibilidad siempre terminan floreciendo a pesar de la labor torpe o maniqueísta de unos pocos. Que pasarán las décadas y los siglos y apenas se recordará los nombres de los políticos y financieros que promovieron el desbarajuste de estos años y, sin embargo, permanecerán las biografías y los actos de aquellos que hicieron obras valiosas.
Era sábado, escuchaba música, sentía el silencio y además a la diestra una belleza femenina compartía el momento. Lo que se dice vivir el paraíso en esta Tierra. La unión de los mundos del Greco. 

Comentarios

  1. Me alegro de que hayas disfrutado este momentazo. Sin embargo, no coincido contigo en otras cosas: que la "mayoría" de españoles fuimos allí fue con carácter de honesta convivencia... los libros de Historia no nos dicen esto precisamente. Sí que hay un trasvase cultural, claro, pero en sentido de dominación. De propaganda católica, también, y sobre todo, de intereses económicos. Ojo, no quiero demonizar a los españoles, ni santificar a los nativos. Pero se trataba de colonialismo, y en términos coloniales hay que entender este aspecto de la cultura.

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  2. Hola Enrique, gracias por tu participación en el Rick´s Café. Si hubiera habido un sentido de dominación, como la propaganda especialmente británica pretendió vender al mundo, con la ya célebre Leyenda Negra, no hubiera sido posible conservar las lenguas de los pueblos indígenas. Tampoco hubiera sido posible el reconocimiento y la protección del Derecho de gentes, que se propulsó por Vitoria y Suárez para precisamente evitar las injusticias con esas gentes. Es cierto, que unos pocos, De las Casas y Güinzo de Lima, principalmente, uno a través de la demagogia y el otro de las violaciones y las armas pretendiera tratarlos como colonos. Pero no lo consiguieron. Te animo a leer la España inteligible (razón histórica de las Españas) para ver lo que realmente ocurrió. Y luego a contrastar lo que se dice en ese libro con una buena conversación con cualquier hermano iberoamericano de nuestro tiempo.
    Encantado de verte por el Rick´s Café.

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  3. Gracias, Manuel, encantado de pasarme por aquí (lo seguiré haciendo).

    El derecho de gentes, como bien dices, se basa en una injusticia social que se había instaurado. No hubiera sido necesario en condiciones de convivencia pacífica. En cualquier caso, me apunto la referencia bibliográfica que apuntas.

    Y en lo que estoy totalmente de acuerdo, en la nefasta propaganda británica (que más tendrían que callar, por cierto).

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