La solidaridad en España


Dos hechos me han motivado este artículo. El primero, la confirmación un año más de que nuestro país continúa siendo el primero a nivel europeo y mundial en la donación de órganos para trasplantes. El segundo, la existencia desde el pasado mes de mayo del fenómeno humano de las Corralas para que las personas y familias que se habían quedado sin hogar o que tenían graves dificultades para acceder a una, puedan contar con un techo que les acoja y hacer sus vidas. En ambos hechos, además de que se cuente con recursos para hacerlos posibles, es imprescindible que haya una actitud y un comportamiento proclives a facilitarlos. En el tema de los transplantes de órganos es claro que lo hay por parte de las personas y familias que ceden aquellos. En el asunto de las Corralas la solidaridad viene por otros cauces. Se trata de disponer de la información necesaria para saber qué inmuebles de viviendas pertenecen a entidades financieras, constructoras o inmobiliarias que han recibido ayudas para recapitalizarlas o han entrado en concurso de acreedores. Posteriormente, una vez asentados en las Corralas, la ayuda se torna a través de los recursos alimenticios o de otro tipo que están recibiendo del vecindario o de determinadas entidades.
Analizando ambas realidades, apreciamos que el manejo del conocimiento y de la información resulta decisivo. Para los transplantes porque se requiere de todo un servicio sanitario que haga posible desde la recepción de los órganos sin que por el camino pierdan sus facultades hasta el proceso de transplante en sí. Algo que no acaba ahí porque posteriormente se desarrolla una etapa de observación para ver cómo reacciona el paciente al transplante recibido. En las Corralas, por el ya apuntado acceso a ciertas fuentes de información.
Vemos como además de la solidaridad, entran en funcionamiento otros comportamientos y valores que promueven compartir recursos y circunstancias comunes, y que permiten recuperar o innovar en las relaciones interpersonales e intergeneracionales. Y con ellas, las circunstancias mundanas más próximas y lejanas sufren cambios, evoluciones, ya que nos apuntan a mirar de manera distinta a lo que acaece a nuestro alrededor. Y con ese cambio de mirada vamos modificando nuestra conciencia y acción.
Resulta llamativo el tema de las Corralas, porque disponemos de viviendas más que de sobra para que nadie duerma ni viva bajo la intemperie. Pero también aparecen las sombras de las instituciones oficiales públicas y privadas que con su actuación u omisión permiten que esas situaciones se produzcan. Vemos como se gastan millones en publicidad para vender sus imágenes de marca o de institución y, sin embargo, solo una minoría realmente cumple con su responsabilidad social corporativa. Ni Emasesa ni Endesa permiten el acceso a servicios básicos como son el agua ni la luz, asumiendo temporalmente el coste de su uso.
En el asunto de los transplantes, existiendo la realidad de la dificultad de encontrar órganos para hacerlos factible, sin embargo, la reducción presupuestaria en programas de I+D+i también repercute en que no se mejoren terapias y cirugías alternativas que permitan atender a las necesidades de esos pacientes.
No olvidemos nunca que cualquiera de nosotros o de nuestros allegados puede verse implicado en esas u otras situaciones. Por tanto, evitando que se produzcan, evitaremos calamidades y dolor, y estaremos promoviendo una vida y una convivencia dignas. 

Comentarios

Entradas populares