Los pacientes dependientes en Europa


A José Antonio Navarro Gonzálvez
    Parece que el frío invernal que predomina en la mayor parte de España hoy anima a escribir sobre este asunto. Y es que nos encontramos ante un tema que exige una respuesta ética, económica y política, que no se está dando escudados en la situación financiera. En los últimos tres años, los convenios establecidos y la legislación europea rubricada en esa área se han convertido en papeles mojados, ya que las administraciones públicas desde las locales a las europeas se están viendo desbordadas para hacer frente a esta realidad. Hay profesionales con gran capacitación para atender a esos pacientes, pero supuestamente no hay dinero para pagarles. Hay tecnologías y protocolos que permiten a aquellos dar los servicios que esos enfermos y sus familias requieren, pero a pesar de que con su uso y aplicación se reducirían los costes de las terapias y los tratamientos, nuevamente se dice que no hay recursos financieros. Además si se pusieran esos servicios en marcha, los Sistemas Sanitarios comenzarían a mejorar sus ratios de calidad de servicio y gestión. Como consecuencia de que esos puestos de trabajo no se están creando y dando de alta, las tasas de desempleo son elevadas, en casos como el de España, elevadísimas e insostenibles. Unos niveles de desempleo que a su vez inciden en los déficits públicos y las primas de riesgo –aunque la mayor parte de la culpa de ambas sean las especulaciones tiránicas, injustas e ilegales de los tiburones financieros y la corrupción política consentida–.
Y, sobre todo, los gobiernos europeos están dando la espalda a los pacientes dependientes y a sus familias. Y cualquiera o bien puede convertirse a lo largo de su vida en un enfermo crónico, o bien no está libre de que un familiar o amigo lo sea.
      Para afrontar las circunstancias cotidianas de los cientos de miles de pacientes crónicos que hay en Europa, lo primero que hemos de pedir es que se trate el asunto con rigor. Y, a continuación, reconocer el valor que estas personas tienen. Pensemos que llegada una etapa de nuestras trayectorias, la ancianidad, ese periodo de la vida que se desarrolla desde la jubilación profesional hasta el final de nuestros días, cualquier hombre y mujer va a tener un mayor o menor grado de dependencia. Pero todos, incluso aquellos que tengan unas cualidades genéticas excelentes y sumen a ellas el haber llevado una vida sana, nos veremos afectados por esa realidad.
     Si miramos el transcurrir de los pueblos con honradez y coherencia a lo largo de la historia, apreciamos que los abuelos son unas personas decisivas en la vida de las familias y de las relaciones intergeneracionales. Por tanto, que si deciden y pueden actuar con amabilidad y cariño, asumiendo una actitud espontánea, desempeñan una tarea de enorme riqueza y trascendencia que repercute en sus hijos y nietos en la esfera privada. Y a ellos mismos les aporta unas ilusiones y emociones que repercuten en su buen estado de salud, principalmente en su equilibrio emocional.
A nivel público, contribuyen a hacer más sanas las relaciones en sus vecindarios y ciudad de residencia. Queda claro con lo dicho que contribuyen a enriquecer desde la educación emocional de la nueva generación llegada al mundo hasta la convivencia ciudadana. ¿Cuánto vale esa dedicación? ¿Cuánto aporta su trato y dedicación a la economía familiar y nacional?
      El último lustro nos está mostrando con toda crudeza en el territorio europeo, ya que si hablamos de otros lugares del mundo la situación es aún más dramática, que personas que vivieron con euforia la estructura socioeconómica distorsionada que se creó entre los años noventa y toda la primera década del siglo XXI, han caído en la exclusión social. Sufren la pobreza inesperada.
La existencia tanto de los pacientes crónicos como de esas personas que han caído en la exclusión socioeconómica justifica y avala en cualquier contexto la necesidad de una Asistencia Sanitaria Pública. Si no se contara con ella, la situación de esos seres humanos y de esas familias excluidos sería aún más dramática. Y ese empobrecimiento de sus condiciones de vida y de sus perspectivas supone también la pauperización del país y del continente en que viven.
   En nuestro tiempo, cuando miopes, caducas y torticeras visiones políticas, financieras y empresariales siguen centradas en generar yacimientos de empleo al servicio de los proyectos que solo pretenden el enriquecimiento cortoplacista y especulador, desde aquí reivindico que respondamos con no permitirlo. Hemos de apostar y defender los yacimientos de empleo que contribuyan a formar vocaciones y a redistribuir con equidad las riquezas. Hay profesionales de cualquier ámbito en toda Europa que solamente han escogido esa profesión por su rentabilidad económica, ajenos a la vocación. Si trabajar es un derecho y una necesidad, y todo trabajo implica un gran esfuerzo, aquella persona que lo hace con vocación aporta un plus de calidad único. Y para muestra un ejemplo: recientemente una médica experta en cáncer de pulmón ofrecía una conferencia. Lo hacía con gran pasión y vehemencia. En un momento de la misma, el organizador le apuntó el ardor con que estaba hablando. Su respuesta es elocuente y magistral: ¡es que me va la vida en ello!

Comentarios

  1. Solo puedo decir respecto a este tema que es una vergüenza, vivimos en el país de los corruptos y gracias a ellos de la desesperanza. Tenemos el mejor sistema de seguridad social, los mejores equipos y como no, a los mejores profesionales.
    Esos profesionales que por falta de medios y lugares adaptados a cada una de las enfermedades de dependencia, pacientes crónicos se ven obligados a tratarlos de una manera superficial, incluso a irse del país, obligados por el oligarquismo del gobierno, la banca y empresarios de España.
    Prefiero no poner más cosas porque en este tema, quizá mi indignación haga que este estupendo Blog, pierda parte de su grandeza si sigo escribiendo todo lo que en estos momentos siento contra tal crueldad en esta situación.
    Gran escrito una vez más por tu parte querido Manuel, perfectamente estructurado, de fácil entendimiento y con la lógica y humanidad aplastante a la que tanto nos tienes acostumbrados y nos gusta.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Buenas tardes Felipe: como en el libro Acciones y Palabras, el conjunto de autores mostramos, el Sistema Nacional de Salud de España estaba entre el 3º y 5º a nivel mundial por calidad de la asistencia y coberturas dadas a los pacientes y familiares. Como consecuencia de la situación política y socioeconómica, nuestro SNS, como el de la mayoría de los restantes países, se está viendo afectado.
    Es un tema de todos, salvo los que se niegan a defenderlo, y, por tanto, la mayoría tenemos que lograr no solo que se conserve si no también que se mejore.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Estoy de acuerdo contigo en todo, y lo sabes, me consta, pero quiero añadir que, por ejemplo tú, con tus conocimientos del tema u otras personas de características similares no deberíais de llevar toda la carga, pero si educar a los que queremos lo mismo y no sabemos como defenderlo, de una manera u otra, sois nuestra guía en el tema que se trata y en la Asistencia Sanitaria Pública. Excelente como siempre, un diez.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  4. Felipe, gracias por tu confianza. Gracias por tu visión, muy humana y agudada respecto a que este asunto como otros ha de ser atendido por cualquier persona y colectivo, incluyéndonos la mayoría de la sociedad -por no decir toda-. La sociedad civil española, europea y mundial tienen que dar el paso adelante, comprometerse y mirar hacia donde hay que hacerlo. Sería un motivo de profunda alegría que una serie de personas y entidades pudiéramos contribuir a la formación que reclamas, y seguro que también aprenderíamos de todos aquellos que os impliquéis. Ojalá nos den esa oportunidad que reivindicas desde el conocimiento personal de estas circunstancias. Un abrazo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Os animo a que comentéis los artículos y que entre tod@s hagamos de este blog un lugar de encuentro y debate serio y participativo, siempre respetándonos. Propón temas sobre los que escribir.

Entradas populares