Bardón & Albarrán: “Los gobiernos autonómicos y estatal nunca han tenido en cuenta a las Juntas Vecinales para tomar decisiones”


Entrevista el Rick´s Café a los portavoces de la Plataforma de Omaña en defensa de las Juntas Vecinales, Fermina Barrón y Jesús Mª Albarrán.
Las Juntas Vecinales o Concejos están en peligro de extinción administrativa y legal ante la propuesta de reforma del gobierno central. Estas instituciones con más de un milenio de vida, ya que surgen en el siglo IX, realizan una labor de fomento de la democracia participativa de sus vecinos en tareas como la cogestión de los recursos hídricos, forestales, agropecuarios, … Se da la paradoja de que su situación económica es envidiable ya que el 99% de los concejos leoneses tienen unos balances contables saneados, mientras que ayuntamientos, comunidades autónomas o la propia España presentan cuentas deficitarias.
La entrada en la Unión Europea, desde el punto de vista de sus portavoces, ha sido negativa porque sus políticas agrícolas, forestales y ganaderas han ido en detrimento de las pequeñas y medianas explotaciones, favoreciendo a las grandes empresas agropecuarias.
Se da el hecho relevante de que la UNESCO ha incluido a los concejos como candidatos a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Las Juntas Vecinales de la provincia de León sobre cuánta población tienen influencia. ¿Cuántas hay en la provincia leonesa?
León es la provincia del Estado español que más Juntas Vecinales posee dentro de su territorio: 1.234, las cuales constituyen aproximadamente el 33% de todas las Juntas Vecinales (3.723) que existen dentro del territorio de España.
En la comarca de Omaña hay 72 Juntas Vecinales. Sólo en el término municipal de Riello hay 39, más que en la mayoría de las provincias que integran España.
No tenemos datos en términos poblacionales, pero hay que señalar que casi el 50% del territorio de la provincia es propiedad de los pueblos o de los vecinos que los habitan.
Las votaciones son directas a la hora de tomar decisiones, ¿cómo se mantiene y se transmite el aprendizaje de generación en generación para que esa manera de proceder no decaiga?
A la asamblea de vecinos de un pueblo, donde mediante la participación y el debate se toman las decisiones sobre los asuntos que afectan a una comunidad rural, aquí en León la llamamos Concejo. El concejo es una forma de democracia directa y participativa al servicio del bien común.
Las Juntas Vecinales son la versión institucional que el Estado creó para encajar en su organigrama administrativo la realidad de los concejos. Pero allí donde hay concejos, los miembros de la Junta Vecinal se deben a las decisiones tomadas por el Concejo.
Los concejos como forma de autogobierno, así como también los bienes comunales sin los cuales los concejos no pueden entenderse, se constituyen en la Alta Edad Media (según la mayoría de los historiadores entre los siglos IX al XI). Están tan arraigados cultural y socialmente que, aún después de todos los intentos directos e indirectos de acabar con ellos, se mantienen en muchos de los pueblos de la provincia de León, convocándose normalmente entre dos a cuatro al año, o cuando se considera que hace falta. 
¿Cómo han sido las relaciones con la Diputación provincial, la Junta de Castilla León y los sucesivos gobiernos nacionales desde 1978 hasta hoy?
En general, el deterioro y el abandono del mundo rural que venimos padeciendo durante décadas es consecuencia de las políticas que se han implementado desde todas esas instituciones del Estado.
Los gobiernos a los que te refieres (todos de corte conservador o neoconservador independientemente de las siglas a las que pertenezcan) han promovido las políticas que desde la UE, con la excusa de la modernización del campo y del sector agrícola-ganadero, han machacado al mundo rural. Detrás de esas políticas casi siempre han estado los intereses de las grandes empresas y casi nunca los del pequeño y mediano agricultor y ganadero que es el que vive y trabaja en nuestras comarcas.
Los servicios públicos han ido llegando al mundo rural con cuentagotas y siempre de manera discriminatoria respecto a cómo se implantaban en las ciudades. Y aunque no se puede negar un cierto nivel de desarrollo, en cuanto ha llegado la crisis rápidamente han empezado a desarticular esa mínima red de servicios que teníamos y a fomentar la supresión o privatización de los mismos.
En general, hay que tener en cuenta que la lógica del interés privado a la que sirven el Estado y sus instituciones de gobierno es antagónica a la lógica de la gestión basada en el bien común que, en gran medida, mantenemos en las juntas vecinales y concejos de nuestros pequeños pueblos.
¿Qué desacuerdos más importantes no se han podido resolver?
Ahora mismo, para el medio rural están siendo puestos en cuestión por parte del Gobierno y la Administración autonómica: la asistencia sanitaria, la educación, la asistencia a las personas con dependencia, los servicios veterinarios, el transporte y las comunicaciones, la viabilidad de las pequeñas explotaciones ganaderas, la conservación del patrimonio forestal, …
¿Y sobre qué asuntos sí se han logrado acuerdos que han favorecido tanto las sinergias entre administraciones como la mejora de las condiciones de vida de los vecinos de los concejos?
Con las Juntas Vecinales nunca ha habido acuerdos, puesto que nunca, desde los gobiernos central y autonómico, se las ha tenido en cuenta a la hora de tomar las decisiones. En todo caso ha sido a través de los ayuntamientos y las diputaciones desde donde han llegado en forma de concesión o subvenciones, la implantación de unos servicios mínimos en algunos de esos aspectos que señalábamos en la respuesta anterior. Todo ello a cambio del sometimiento a esos intereses y políticas que, antes señalábamos, se promueven desde el Estado.
¿Cuál es la situación presupuestaria de las Juntas Vecinales leonesas en el último lustro y en este primer trimestre de 2013?
Según nos hemos podido informar, de todas las Juntas Vecinales leonesas (1.234) sólo cuatro tienen algún tipo de déficit o deuda, contraído por circunstancias muy específicas, y todas las demás (1.230) están saneadas económicamente. En todo caso, esas deudas son ridículas en comparación de, por ejemplo, las de los ayuntamientos.
Entre vuestras competencias están el negociar y proponer el uso en diferentes regímenes de recursos como las energías renovables, las tierras y montes de la comunidad, y los recursos hídricos.
Dos cuestiones. La primera, ¿qué programas de fomento de las energías renovables estáis cogestionando actualmente?
En la comarca de Omaña no se está cogestionando ningún programa de fomento de las energías renovables. Hay algunas instalaciones de energía eólica pero no son cogestionadas.
La segunda, dado que en la mayoría de las ocasiones esos programas energéticos se desarrollan por grandes compañías, ¿cómo incidís en que PYMES de vuestra provincia o de otras intervengan a la hora de participar en el desarrollo y en la redistribución de esas fuentes de riqueza y empleo?
De ninguna manera.
Vemos que a nivel español hay una federación nacional de Entidades Menores Locales. ¿Cómo es la labor de cooperación y coordinación entre sus miembros?
Hay una federación de concejos de Entidades Locales Menores (en la provincia de León y en la Comunidad Autónoma) y de Entidades Territoriales de Ámbito Territorial Inferior al Municipio (a nivel del Estado español). Desde nuestro punto de vista tienen una implantación demasiado escasa para lo que deberían, aunque intentan ser los interlocutores válidos con los diferentes gobiernos, local, autonómico y central.
La mayoría de las Juntas Vecinales de Omaña no están federadas y desde la Plataforma no tenemos demasiada relación con la Federación. Aún defendiendo objetivos en muchos casos coincidentes, nuestros análisis, discursos y métodos no lo son tanto.
¿Qué temas no habéis podido abordar hasta ahora por falta de acuerdo y de programas consensuados?
Por lo que respecta a la Plataforma de Omaña (actualmente integrada por 51 pueblos y juntas vecinales de todas las siglas políticas), hablamos de todo tipo de temas que puedan afectar directa o indirectamente a nuestro futuro y supervivencia, y no tenemos problemas en llegar a acuerdos consensuados.
A nivel europeo, ¿qué acciones habéis llevado a cabo o pensáis poner en marcha para la conservación y el fortalecimiento de las Juntas Vecinales?
Todavía no nos hemos movido a nivel europeo.
Sabemos que desde la UNESCO hay una propuesta bastante desarrollada para declarar los concejos como “Patrimonio inmaterial de la humanidad”. Ha sido promovida por algunos expertos universitarios y asociaciones culturales de León pero no tenemos mucha información al respecto.
Una de las lacras de este país, e incluso de este mundo, es el excesivo localismo o provincianismo porque esa postura encierra un egoísmo y un separatismo que impide varios avances. Uno, el que los recursos comunes o que se pueden llegar a compartir y trocar (trueque) no se compartan ni se truequen. Dos, eso ha encarecido infraestructuras, porque en lugar de compartirse y ponerse de acuerdo para su construcción y mantenimiento, se han hecho como si fuera un país de taifas. Tres, se ha incurrido en el error, de no saber valorar lo que eran unos recursos, unos hábitos y una manera de proceder común. Y también apreciar lo enriquecedor de las diferencias. ¿Qué análisis y propuesta hacéis desde las Juntas Vecinales para acabar con esas carencias, mentalidades y procedimientos?
No estamos de acuerdo con algunos de los planteamientos que haces en esta pregunta:
En primer lugar, los recursos comunes, y las mentalidades de la gente que los mantienen como tales, si aún existen en los pueblos y se vienen aprovechando para el bien común, para disfrute por igual de todos los vecinos, ha sido gracias al afán de supervivencia del mundo rural frente a los intereses del capitalismo globalizado.
En segundo, ya te hemos comentado que no hay déficit ni encarecimiento en la gestión de las Juntas Vecinales y, teniendo en cuenta los impuestos que se pagan por parte de los vecinos de los pueblos, los servicios públicos que se reciben del Estado no tienen el nivel de desarrollo e implantación que en el medio urbano.
Sobre qué te gustaría hablar que no hayamos hablado.
Sobre la importancia de gran parte de los valores y formas de vida del mundo rural como alternativa a la crisis.
Sobre la importancia de los concejos y los bienes comunales.
Sobre los procesos a nivel del capitalismo globalizado que están detrás del intento del gobierno de suprimir las Juntas Vecinales y apropiarse de su patrimonio.
Sobre lo que significa el Anteproyecto de Ley del Gobierno en el que se suprimen las Juntas Vecinales, analizándolo en detalle y separando las razones aducidas por el gobierno de las verdaderas razones que hay detrás de su propuesta de reforma de la Administración Local.

Comentarios

  1. Gran aporte por aporte de ambos, este reportaje nos ayudará a comprender un poco mejor, qué son y para qué las Juntas vecinales, de su importancia y sus formas.
    Espero que hay otra entrevista y pronto podamos leer todo eso que parece haber quedado en el tintero.
    Gracias

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  2. Creo que esas Juntas Vecinales además de dar una muestra de su justa lucha, pueden ser un ejemplo para el resto de España y del Mundo de la necesidad de articular las necesidades y circunstancias de la sociedad civil. Seguiremos el tema.

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