Teo Palacios: “Hay que ser muy valiente para seguir los sueños y las expectativas”



Hablamos con el escritor Teo Palacios por la publicación de su nueva novela La predicción del astrólogo (Ediciones B). Es su tercera obra tras Hijos de Heracles (Edhasa) y El collar maya (Ediciones a Contracorriente).
Con su prosa cuidada, cercana y sugerente nos adentra en aquella Península Ibérica del siglo XI en la que los reinos cristianos y las taifas árabes pugnaban por sus posesiones, recursos y formas de organización. La presencia judía se deja sentir también a través de la figura de ciertos personajes y hábitos. Si leemos la novela con los sentidos y la mente abiertos, comenzamos a ver similitudes evidentes con nuestro tiempo.
Coincidimos con Teo Palacios en la grandeza humana del alfarero Abu Yafar, y frente a ese camino aún por superar de los prejuicios que las personas y los pueblos hemos acumulado, se hace iluminadora la presencia y la actuación de ese sabio artista del barro y la cerámica, cuya mejor obra fue vivir con nobleza, coherencia y honestidad.
Has realizado una extraordinaria labor de documentación en La predicción del astrólogo (Ediciones B). ¿Cómo vivían esos maestros que enseñaban gratis a las clases más humildes en Córdoba entre finales del siglo X y la primera mitad del siglo XI?
No se sabe demasiado de cómo vivían los diferentes estratos sociales de la época, más allá de que las élites vivían maravillosamente y las clases bajas pasaban grandes dificultades; algo parecido a lo que vivimos en la actualidad. Sí podemos conjeturar. Córdoba era famosa por sus academias y escuelas, no en vano tenían todo un sistema de educación gratuito. Por lo tanto, es lógico pensar que los profesores de la época debían tener cierta reputación y hasta ser dignos de respeto.
Los poetas recurrían en aquella época a recitales apologéticos para ganarse el favor de los reyes y políticos poderosos.
Sí, es cierto. Ibn Ammar, uno de los principales protagonistas de La Predicción del Astrólogo, un personaje real, viajó durante su juventud por diferentes regiones ganándose la vida ensalzando por medio de sus poemas a gobernantes, príncipes y hombres acaudalados. Llegó a conseguir el puesto de maestro del joven príncipe de Sevilla gracias a un panegírico que le dedicó al por entonces Hadjib. Era un modo de ganarse la vida muy apreciado si uno era lo suficientemente hábil con las palabras.
Otra de las circunstancias que describes con gran detalle, conocimiento y calidad literaria es cómo se vivía la sexualidad en aquel tiempo. ¿Qué rasgos y matices definen la sexualidad de entonces?
La cultura árabe siempre ha sido muy proclive a la sensualidad, más que a la sexualidad explícita. Ahí tenemos por ejemplo los cuentos de Las mil y una noches. No diferían demasiado de nuestras ideas actuales; quizá, entre otras cosas, porque después de ocho siglos la huella que han dejado en nosotros todavía perdura. Sí estaba muy mal visto que una mujer árabe mantuviera relaciones con un cristiano. Especialmente si era cura. Estos tenían fama de ser muy promiscuos y eran especialmente despreciados por los musulmanes. Las costureras, por ejemplo, tenían fama de ganarse la vida con actividades sexuales, más allá de sus labores de costura y parece que era habitual que las mujeres que ofrecían sus servicios se situaran para ello en los cementerios.
El rey Al-Mutadid, uno de los protagonistas de La predicción del astrólogo, para impresionar a sus rivales presenta las cabezas cortadas de enemigos. ¿Qué análisis haces de que esa práctica hoy en día aún haya gente que la practique?
Bueno, espero que no haya mucha gente que practique esa costumbre (risas). Hay que tener en cuenta que no se trata de un acto cultural, como puede ser la reducción de cabezas por parte de los jíbaros, por poner un ejemplo, sino más bien un rasgo de la personalidad de Al-Mutadid, que era un hombre especialmente cruel y fiero en determinados momentos.
El alfarero Abu Yafar, gran maestro de profesión y de vida de Ibn Abd­un le anima a seguir su propio camino. ¿Qué riesgos implica seguirlo?
Me gusta que cites a Abu Yafar, puesto que fue un alfarero real de Toledo cuyo nombre ha perdurado hasta nuestros días. Respecto a tu pregunta, depende un poco de lo que cada uno pretenda. Luchar contra corriente siempre es difícil y a menudo uno equivoca el camino intentando salir adelante del modo que tiene más a mano. Hay que ser muy valiente para seguir los sueños y las expectativas. En especial en las carreras creativas y artísticas. La gente suele decir: “ni lo intentes, si no tienes padrino no conseguirás nada”. Entonces hay que apretar las mandíbulas, cerrar los oídos y no permitir que venga el desánimo. No hace mucho le decía a una amiga escritora que el trabajo es la clave. Si trabajas lo suficiente y te esfuerzas por aprender a hacer bien tu trabajo, los resultados llegan antes o después. Lo único que tienes que tener es capacidad de aguante, porque suelen llegar más bien después que antes.
¿Qué hay de realidad y qué de ficción en la visión profética de los sueños en la cultura islámica?
Eso es como preguntar qué hay de verdad o de ficción en una lectura de manos. Dependerá de a quién le preguntes y de las creencias de cada uno. En todas las culturas existe la figura del chamán, del brujo, del que puede ver acontecimientos ocultos. La cultura árabe no es un caso aparte. La predicción del astrólogo toma su título precisamente de un aviso que recibió Al-Mutadid el mismo día en que llegó al poder. Es un hecho que han recogido las crónicas y que marcó toda la política del reino de Sevilla durante el s. XI. Ibn Ammar tuvo un sueño profético, que también han recogido las crónicas, en el que se le mostraba cuál iba a ser su final. Ahora bien, ¿son estos hechos realidad o no? ¿Y tuvieron el final profetizado debido al destino o solo por casualidad? Ahí entramos en el terreno de las creencias y la fe personales.
Vemos como en el siglo XI, Zaragoza era famosa por sus astrólogos; Toledo por sus científicos; y Sevilla por sus poetas. Dan la sensación de ser compartimentos estancos. ¿Qué rémora supuso para aquellos pueblos ese tipo de organización?
Casi lo eran, sí. Esa rivalidad, ese alejamiento, supuso a medio plazo la extinción de uno de los periodos más brillantes de la Península. Mientras los reinos cristianos del norte se iban fortaleciendo, los reinos de Taifas se dedicaron a luchar unos contra otros en lugar de presentar un frente común contra el que era el verdadero enemigo para ellos, Alfonso VI. Cuando se quisieron dar cuenta, era demasiado tarde. Pidieron ayuda a los almorávides, y el resto es historia. No podemos saber dónde nos habría llevado la unión de toda esa riqueza cultural. De lo que sí podemos estar seguros es que la historia de España hubiera sido completamente diferente.
La alcahuetería y la maledicencia eran habituales en aquella época y afectaban a la vida de los reyes. ¿Qué similitudes puede tener con nuestra época en todas las áreas personales y sociales?
El ser humano, por desgracia, ha cambiado poco. Una pena que sea así.
En un momento de La predicción del astrólogo, Ibn Ammar se reúne con los representantes de los artesanos árabes de Lorca. Por tus lecturas e investigaciones, ¿cómo eran las relaciones entre artesanos árabes, cristianos y judíos en aquella Península Ibérica?
Con los de Murcia, sí. El mundo social de los reinos de Taifas era bastante complejo. Por ejemplo: en los zocos, los mercadillos de la época, había puestos de ropa. Los vendedores tenían que especificar si la ropa era de un judío o de un cristiano, pues en ese caso tendría menos valor para un árabe; este incluso evitaría comprarla si era un “hombre de bien”. En Sevilla, la comunidad cristiana no vivía en el interior de las murallas, sino que se situaba a las afueras, en el actual barrio de Triana, donde también vivían los judíos. No obstante, algunos de ellos, sobre todo los judíos, estaban muy bien vistos en determinadas profesiones, como la medicina. Uno de ellos fue durante muchos años no solo la mano derecha del rey Badis de Granada, sino, de facto, la persona que llevaba las riendas del reino. Cuando se trata de dinero, se hacen negocios siempre, aunque desprecies a la persona con la que estás tratando.
El Cid aparece a lo largo de la novela. Retomas todo un clásico de la Literatura y de la Historia de España. ¿Cómo nació en ti el interés hacia El Cid?
A los españoles nos han metido la figura del Cid en vena. No solo en las clases de historia, también en las de literatura, con el famoso Cantar. En Sevilla es un personaje muy conocido; tanto que tiene una estatua en su honor que se erigió hace unos años para conmemorar que salvó a la ciudad en esa época de un ataque de ejércitos granadinos. Recuerdo la serie de Ruy, El pequeño Cid, y hasta puedo tararear la canción…
Cuando Ibn-Abdun propone a Shârif cambiar transitoriamente la temperatura del horno para cocer dos piezas, Shârif se niega porque él y su padre trabajaban siempre con esa temperatura, ignorando las razones y los argumentos de Ibn-Abdun. ¿Qué consecuencias tiene para la vida el no pensar ni sentir meditando uno mismo y dejarse llevar por normas limitadas?
Creo que fue Einstein quien dijo: “la mente es como los paracaídas: solo funciona si está abierta”. Personalmente creo que si todos nos quitáramos la estrechez de miras, si estuviéramos dispuestos a observar alrededor sin prejuicios, el mundo sería mucho mejor.
Han pasado mil años, y este magnífico párrafo radiografía circunstancias laborales de nuestro tiempo:
Mi patrón estaba ganando cantidades de dinero que ni siquiera había podido imaginar, pero a la hora de pagarme mi parte todo eran problemas. Buscaba fallos inexistentes, se quejaba de mi lentitud, sin tener en cuenta que debía llevar a cabo mi trabajo durante la noche y, en definitiva, se dedicaba a quejarse tanto como fuera posible hasta que, al fin, reducía parte de lo que me correspondía por mi trabajo. Dejaba los útiles y herramientas de cualquier manera, sin limpiar muchas veces, así que tenía que ser yo el encargado de que estuvieran en condiciones adecuadas para el trabajo. No tardó mucho en comenzar a engordar, mientras que yo perdí peso casi de inmediato.
El patrón siempre manda, nunca pierde. Aquí el que carga con el peso del país es el trabajador, la clase media. Los que están arriba viven en un mundo paralelo. No tiene sentido que existan los políticos de carrera, puesto que cuando llegan a puestos en los que verdaderamente pueden hacer algo por los ciudadanos no saben qué necesidades hay, sencillamente porque no las han vivido. Ese es uno de los grandes problemas del sistema en el que vivimos. Siempre ha sido así, y aunque han pasado mil años, la cosa sigue igual. Vivimos engañados durante un tiempo, en el que nos parecía vivir mejor, haber logrado ciertos derechos. Pero en cuanto las cosas se han puesto feas, todo ha vuelto a ser igual. Supongo que hasta que no nos demos cuenta de que los de abajo somos más, no cambiará nada.
A partir de una serie de capítulos de la novela, vemos los contrastes interpretativos de los musulmanes del Corán según los lugares en los que viven. La Biblia, tres religiones. Tres religiones y múltiples interpretaciones y formas de vivirlas. ¿Qué te sugiere?
En realidad, las 3 religiones, a pesar de tener puntos en común, no se basan en los mismos textos. Los Judíos tienen la Torá y el Talmud. Los musulmanes el Corán y los cristianos la Biblia. Es una muestra más de la mezquindad del ser humano. No se puede menospreciar, mucho menos atacar, a otras personas por el simple hecho de que sus ideas sean diferentes de las nuestras. Ya decía antes que sería necesario ser mucho más tolerante. La religión sería un buen lugar por el que empezar.
Sobre qué te gustaría hablar que no hayamos hablado.

Hay muchos aspectos que no se pueden tocar en una entrevista debido a la escasez de tiempo: personajes, leyendas, mitos, anécdotas reales… Habrá que dejarlo para otra ocasión.
Muchas gracias, Manuel. Un abrazo y muchos éxitos.

Comentarios

  1. Parece el libro bastante interesante. En cierto modo, es verdad que los tiempos actuales no difieren mucho de aquel siglo XI, y parece mentira que después de todo el progreso que hemos sufrido no hallamos avanzado nada.

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  2. Interesante artículo. Quedé satisfecho y me encantó la "objetiva profundidad" que es lo mismo que decir la Perfecta y ajustada explicación de lo se se trata. Gracias y abrazo!!!*jmmg//

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  3. Luisa, reseñé el libro recientemente:
    http://rick-casablanca.blogspot.com.es/2013/02/una-magnifica-novela-historica.html

    Gracias a Luisa y José Manuel por vuestros comentarios. Os deseo un buen día.

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