Juan José Aguirre: “El miedo que se agarra hasta los tuétanos es difícil de desalojar del ánimo de las personas”



Habla el Rick´s Café con Juan José Aguirre, Obispo de la Diócesis de Bangassou en la República Centroafricana. El abastecimiento de los recursos básicos y de la asistencia sanitaria imprescindible para una población de unos 450.000 habitantes está en grave riesgo. Hace siete días, el lunes 11, sufría el ataque de un grupo yidahista que saqueaba sus reservas de alimentos, fármacos, combustible, y cortaban la única carretera que les une con Bangui, la capital del país a setecientos kilómetros.
Sus dependencias sanitarias donde atienden a pacientes con sida, problemas de visión, diarreas, madres embarazadas, han sufrido destrozos importantes. Está en peligro la labor humanitaria que se viene realizando desde hace casi quince años en uno de los países con uno de los tres índices de pobreza más altos del mundo. 
En marzo de 2010 ya vivieron un episodio similar. Desde hace años, los rebeldes Seleka han puesto precio a su cabeza. El miedo en lugar de atenazarle a él y a sus cooperantes, les estimula para seguir luchando por aportar a esta comunidad una vida digna.
¿Cómo van reaccionando las personas afectadas allí: niños, adultos, cooperantes, misioneros?
Todo el mundo está convulsionado, desde el lunes toda la población ha huido en desbandada y entran poco a poco. Varios sacerdotes y monjas siguen escondidos a pocos kilómetros de Bangassou. Los niños del orfanato no se donde se han ido y los viejitos de las casas de la Esperanza no se han movido. A varios enfermos que estaban con intravenosa, los rebeldes los han tirado al suelo para llevarse los colchones. Hoy es domingo y han dicho la misa en la catedral. Estaba medio llena cuando suele estar a rebosar. Los bandidos han empezado a merodear pues muchas casas de los barrios están vacías y quieren aprovechar la coyuntura. Han venido hoy a llevarse las placas solares pero el sacerdote de la catedral ha conseguido bajarlas todas, en 4-5 edificios diferentes ayudado por varios chicos de la escuela, y las han escondido en sitio seguro. La gente está como anestesiada ante tanta violencia gratuita, pero tienen que reaccionar porque la vida continúa y hay que comer cada día. En los campos donde se han refugiado muchos tienen comida, pero tendrán que volver antes o después. Mientras, de los rebeldes siguen llegando coches llenos de ellos que se instalan en Bangassou, que ya es un coto privado para ellos.
¿Qué sientes desde que hace seis días se desató el ataque a los centros de las misiones en Bangassou?
Estando fuera de Bangassou siento que puedo mover cables en radios y prensa escrita para denunciar lo que ha pasado en Bangassou, que ya ha pasado antes en una decena de ciudades del país, desde el mes de diciembre en el que entraron los rebeldes Seleka. Puedo organizar un corredor humanitario o hablar con la Cruz Roja, con autoridades civiles y militares... pero mientras sigan los saqueos allí en Bangassou, siento que se desmorona un trabajo de años en lo relativo a la cooperación y al desarrollo. La fe no ha decaído porque esa la llevamos dentro y no nos la pueden robar estos bandidos.
Una vez que se supere esta situación de invasión a la Diócesis y Comunidad de Bangassou, ¿qué labor desde un plano emocional sanitaria será necesaria para que estas personas superen el impacto recibido?
El miedo que se agarra hasta los tuétanos es difícil de desalojar del ánimo de las personas. Ha sido una sacudida muy grande. El jefe de garaje de Bangassou, al que evacuamos anteayer en una avioneta de la Cruz Roja, recibió una paliza, culetazos en el pecho y golpes en la cara, un fusil metido en su oreja si no daba todas las llaves de los coches. He ido a visitarlo esta tarde y sigue "sonado". Pero al final me ha dicho que dentro de unos días quiere volver a Bangassou, a su casa que ha sido saqueada y destruida porque su familia sigue allí y porque hay mucho trabajo que hacer. La fe y la confianza en la Providencia son siempre una buena terapia, pensar en lo bueno que nos ha quedado e intentar olvidar los malos ratos, saber que en momentos oscuros en los que Dios está en la barca pero parece dormido, tendrá que despertar para pacificar por dentro hasta las entrañas, curar heridas del alma y cicatrizar sentimientos lacerados.
Una vez más, la Organización Médica Colegial y su Fundación ya se están movilizando para daros sus recursos y asistencia para cuando se normalice la situación. ¿Qué otras entidades y recursos vais a necesitar cuando se pueda activar el corredor humanitario?
Cuando se vayan los rebeldes de Bangassou y del país, si alguien consigue echarlos y que se vuelvan a sus países de origen, cuando vuelva la calma, tendremos que sentarnos y pensar que nos ha querido decir Dios con todo esto, porque ha querido despojarnos de lo que estábamos haciendo y dejarnos en extrema pobreza. Creo que hace falta una profunda reflexión antes de emprender algo nuevo, antes de poner en marcha las ruedas de la colaboración. Luego, necesitaremos el concurso del PAM (Producto Alimentario Mundial) en Centroáfrica y de la Cruz Roja, de Caritas nacional y de la Propaganda Fide en el Vaticano. También, a través de la Fundación Bangassou, tantos buenos colaboradores se unirán y nos ayudarán... Con el tiempo y la confianza en la providencia levantaremos de nuevo la cabeza.
Desgraciadamente ya en marzo de 2010, se produjo un ataque similar, ¿qué han hecho España, la Unión Europea o Naciones Unidas desde entonces? Dada la sensación como si fuera un problema real que no se quiere sacar del cajón de las administraciones y mundo político para afrontar con recursos soluciones al mismo.
Centroáfrica es un país que importa muy poco en la escena mundial. Tiene riqueza pero no tiene maquinaria para extraerla. Las pocas compañías que trabajan aquí en el petróleo, en diamantes, en madera preciada, son filtradas por un gobierno corrupto. Las compañías se forran y las migajas se las reparten entre unos pocos. Creo que la Unión Europea se ve impotente para controlar la corrupción en los programas, sobre todo sanitarios, que intenta montar en Centroáfrica. Las Ongs han llegado por decenas, sobre todo para trabajar con los refugiados y desplazados de la LRA. Tienen presupuestos enormes, primas de riesgo, gastos monumentales en logística y en la vida de cada día además de salarios muy altos, creo yo, de manera que muchos son asalariados con un trabajo bien remunerado y poco más. Los Médicos sin fronteras y la Cruz Roja hacen trabajos importantísimos de primera urgencia pero a veces están muy controlados por sus respectivos gobiernos para que no salgan de un perímetro muy limitado por miedo a raptos. En estos momentos la Cruz Roja es el único organismo que los rebeldes respetan, con condiciones, pero les dejan pasar para hacer su labor humanitaria, con mucho riesgo para los médicos y cooperantes. Las ayudas militares cuajan siempre, con gastos elevadísimos y hasta escandalosos en un país como éste. En estos momentos hay militares ugandeses, americanos, chadianos, congoleños y otros más, en diferentes trabajos, pagados por no se quien, la ONU o quién sea, para lograr al fin de cuentas, el desastre que estamos viviendo ahora mismo. Además el presidente de Centroáfrica acaba de traerse a decenas de militares sudafricanos para su defensa personal... A río revuelto todos mojan descaradamente.
Habéis creado una Plataforma para conseguir la Paz en la República Centroafricana. Dos preguntas, primero, qué propuestas estáis planteando y que ánimo de receptividad percibes.
Percibo dos diferentes niveles bien diferenciados. Cuando salgo al exterior, sobre todo a Europa, hay reacciones que nos animan mucho, vibraciones que nos ayudan, publicaciones y radios que son el altavoz de lo que sucede aquí. Hay muchos profesionales, sobre todo periodistas, que están ahora mismo haciendo mucho por dar a conocer lo que vivimos aquí dentro. Hay muchas personas en Faacebok, en internet que nos mandan mensajes de coraje, oraciones y tantos ánimos para el futuro.
A otro nivel, en Centroáfrica, hay emisoras de radio muy oídas pero a las que tengo que eludir para no poner en peligro a mi gente de allí, para no dar a conocer datos que pueden hacer tambalearse lo que nos queda, o las mismas personas que se han quedado allí, con riesgo de sus vidas. Si los rebeldes llegan a saber en francés cosas que os estoy escribiendo ahora mismo en español, las cosas se pondrían muy mal para los que están allí. Hay que ser muy prudentes, no poner las cosas peor de lo que ya están, hablar pero calladamente con el primer Ministro o el presidente y contarle lo que vivimos aquí pero con miedo de meter un palo en el avispero y dañar a terceras personas que viven en la indefensión.
Segunda, ¿qué estáis haciendo con los portavoces moderados y cooperantes del Islam en República Centroafricana para lograr superar la situación?
Por el momento el Imán de la Mezquita de Bangui (la capital) ha acompañado al arzobispo y a otro líder protestante en una gira para pedir moderación y paz. La gira, dicen, ha sido un éxito. Pero lo que han visto  "in situ" les ha dejado aturdidos. El Imán debe de haber notado el ensañamiento con las misiones católicas, una tras otra sistemáticamente saqueadas, mientras que nadie atacó ninguna mezquita. Debe de estar avergonzado de ver que estos rebeldes que hablan sólo el árabe, la  mayoría de nacionalidad chadiana, están invadiendo sistemáticamente Centroáfrica desde hace 4 meses, sin ningún rubor ni reacción de la comunidad internacional, sobre todo de Francia que tuvo a Centroáfrica como antigua colonia. Ningún país católico ha presentado quejas ante los embajadores chadianos de sus países y ninguna manifestación, excepto la de la Fundación Bangassou, que ha protestado por tal atropello. La antigua convivencia pacífica entre religiones en Centroáfrica puede desmoronarse ahora, con lo cual venganzas y más atropellos pueden ser moneda corriente en un futuro cercano. En todas las ciudades saqueadas, los rebeldes llevaban una lista de sitios y de personas, comenzando siempre por la misión católica y sus principales responsables. Esta lista, estamos casi seguros, ha sido preparada de antemano en las esferas musulmanas de cada ciudad, primero para que los rebeldes respetaran a todos los musulmanes incluso los moderados, y luego para poder elegir personal musulmán como responsable de puestos civiles como la alcaldía o el juzgado, cosa que ya han hecho en Bangassou a los pocos días de llegar, saquear y establecerse..
Esta semana era elegido el nuevo Papa Francisco I. En su primera intervención ante la opinión pública ya dirigió su mensaje a creyentes cristianos y no cristianos, y a no creyentes, pidiendo la ayuda de todos para hacer esta vida y mundo más justos. Benedicto XVI, ya se percató de la necesaria conciliación con los hermanos islámicos. Vosotros que convivís a diario sobre el terreno y en relación con personas e instituciones de diversas creencias, ¿qué podéis aportar desde la base para que ese mensaje ecuménico sea una realidad cotidiana y no un mero desiderátum?
La coexistencia con alguien que antes de hablar ya piensa que eres un pordiosero sin fe ante el cual un musulmán no debe rebajarse ni para hablar es muy difícil. Hay muchos islam. Entre ellos hay unas luchas fratricidas horrendas como entre chiitas y sunnitas. Los que saben del tema y piensan en el diálogo dicen que los musulmanes moderados son los menos. Que muchas masas ignorantes siguen como borregos a cualquier líder que los guíe. Es una opinión discutible y habría que matizar mucho. Los que vivimos desde hace muchos años en Centroáfrica sabemos que la coexistencia pacífica es posible si las dos partes son moderadas. Hay gente buena en todas partes, también en el mundo islámico. Pero cuando una de las partes quiere imponer la guerra al increyente por el simple hecho de ser de otra religión y no creer en el Corán ni en su profeta, ningún diálogo es posible. Creo, y estoy seguro que puedo estar equivocándome, que el diálogo ecuménico con el Islán radical es casi imposible.

Podéis conocer y compartir más información sobre la labor humanitaria en Bangassou a través de esta web: www.fundacionbangassou.com/

Comentarios

  1. Excelente artículo, como siempre mi admiración por el trabajo realizado, dá esperanza. Les felicito, tengan bondades.

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  2. Gracias DM Clarisa, se trata de un compromiso honesto y coherente con la vocación periodística. Te agradecemos que compartas la entrevista información con tus contactos. La suma de todos puede ayudar a solucionarlo. Feliz lunes.

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  3. Artículo lleno de humanidad y compromiso, necesitamos más periodistas comprometidos con la honestidad, la humanidad y la justicia.

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  4. En ello estamos Felipe. En los próximos días, habrá nuevas informaciones al respecto. Feliz tarde. Y por cierto, iluminador el relato "La llamada"

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