Amistad y amor

Estas dos relaciones interpersonales y circunstancias abordé el pasado jueves 23 dentro del ciclo Encuentros para el diálogo en el centro cívico Las Sirenas. Fueron casi dos horas de diálogo, un poco menos de la primera para mi exposición. Más de setenta minutos para tertuliar e intercambiar puntos de vista con las personas que asistieron.
Días atrás, preparando la misma, estuve releyendo mi tesis doctoral, La persona según Ortega y Julián Marías, dos filosofías para el siglo XXI: un enfoque comunicacional. En concreto, revisé los dos capítulos dedicados a esas dos circunstancias decisivas que son la amistad y el amor en la vida de un hombre y de una mujer. Comprobé una vez más, que esas dos grandes  y decisivas conquistas que se lograron tras años y décadas de esfuerzo humano, intelectual, emocional e intergeneracional, como advirtieron los maestros Julián Marías y Harold Raley comenzaron a ponerse en grave riesgo a partir de los años setenta. De hecho, Marías ya comentaba que esa gran creación humana que había sido la amistad intersexuada y que había experimentado un avance inusitado entre los años 1920 y 1935, estaba siendo dura e injustamente atacada. Es más, Harold Raley ponía el acento en la llaga al afirmar que desde aquellos años setenta el mundo ha vivido un ataque ignorante e injusto sobre toda creación humana que merecía la pena.
Podemos decir que lo realmente valioso ha sido infravalorado, ignorado o atacado en detrimento de la mediocridad, el falso relativismo y la falta de compromiso y responsabilidad hacia valores clásicos e irrenunciables como la honradez, la coherencia, la justicia o la vocación. E insisto que las relaciones interpersonales como la amistad o el amor son dos tipos de vocaciones y circunstancias.
¿Qué podemos hacer para recuperar esas vocaciones y circunstancias? ¿Qué no hay que hacer para volver a marginarlas? La persona, la familia, los amigos, las diferentes generaciones, los pueblos, están necesitados de una formación continua en la cuestión emocional desde la realidad de la vida íntima y desde las instituciones educativas. Hace ya muchos años, en 1999, cuando comencé en aquel otoño mi tesis doctoral, me percaté de que era un tema clave de nuestro tiempo. Años después cuando escribí mi novela Volver a amar (la catarsis) fruto de la observación de esos dos temas humanos, me confirmó el camino abierto. Me atrevo a afirmar que son vivencias irrenunciables de cualquier época. Estamos a tiempo, es posible hacerlo posible. La vida personal, interpersonal, intergeneracional y social hallará nuevos puntos de equilibrio.
El próximo 6 de junio, Eugenio Silverio dará su ponencia tertulia El diálogo como conciencia reflexiva de lo real. Os esperamos.

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