Alberto Osvaldo Colonna: "Ser médico me ha llevado sobre todo a no discriminar"


Navega el Rick´s Café hasta la bella ciudad de Buenos Aires para hablar con el Doctor Clínico y Oftalmólogo Alberto Osvaldo Colonna Pirilla. Viene desempeñando sus tareas clínicas junto a la labor docente universitaria, y se implica en entidades médicas argentinas como la Sociedad Argentina de Oftalmología y el Consejo Argentino de Oftalmología. Siente pasión, como podréis comprobar, por su profesión y la asistencia a los pacientes. Viene ejerciendo su vocación sanitaria desde hace décadas con una visión que va desde lo local a lo universal, como muestra su participación en actividades del Rotary Club o de la Organización Mundial de la Salud. La Dra. Castillo y él crearon la especialidad en Gerontoftalmología en el año 2000. 
¿Qué ha supuesto para ti ejercer la Medicina
Vamos a poner las cosas por su orden. En primer lugar, soy médico clínico y en segundo oftalmólogo. Las dos experiencias terminan uniéndose pero presentan pequeñas diferencias que han sido fundamentales en mi vida. Como médico clínico he aprendido a ver la vida de otra manera. El permanente equilibrio entre la vida y la muerte le dan a uno el panorama de la fragilidad humana y, eventualmente, la suya propia, lo que te enseña a ser adecuadamente humilde. La oftalmología es la especialidad que más abarca dentro de la medicina. Te obliga a ver el hombre como una unidad. A saber no solo sobre los ojos sino a tratar de entender el secreto del funcionamiento del ser humano individualmente y en su entorno. A evaluar los problemas económicos de los ancianos, que son nuestros principales pacientes, y que para obtener éxito hay que asegurarse que puedan hacer su tratamiento. Además, exige que uno haga docencia porque la ignorancia mata mucho más que las propias enfermedades.
Cuando echas la vista atrás, ¿qué vivencias recuerdas con especial cariño y cuáles ¡ay!, se pudo evitar?
El tiempo más bonito fue mientras podía hacer docencia en la Facultad de Medicina. Pero si te digo que tengo que elegir una vivencia en particular te mentiría porque creo que no me hace falta llevar la vista atrás para disfrutar de lo que hago. ¿Cuáles hubieran podido evitar? Tal vez la insistencia en modificar el sistema, aunque probablemente hoy la cosa es mucho más difícil y posiblemente hubiera perdido de cualquier manera. 
Mirando la vida en su conjunto, teniendo presente las demás circunstancias, qué reflexión haces para conciliar la circunstancia profesional con la vida personal, en pareja, familia, con el vecindario o como ciudadano.
Mi profesión nunca fue un problema. Familiarmente mi esposa tiene la misma carrera que yo y ya hace 45 años que compartimos diariamente la lucha profesional. Pero por otra parte elegí siempre la familia al brillo personal y dejé muchas cosas de lado para compartir con mi familia, en particular con mi único hijo, que no tiene nada que ver con la profesión. Como ciudadano y vecino, entre comillas, ya que cada paciente es un vecino, esta profesión me ha llevado a conocer las miserias humanas, de cualquier tipo. A hacerme mucho más participativo. A tratar de ayudar a unos y otros, y sobre todas las cosas a no discriminar.
Has participado en acciones de salud y humanitarias del Rotary Club. Tres preguntas. La primera, ¿qué proyectos han salido adelante? 
Participé en el Rotary Club por un simple motivo. Con mi esposa siempre tratamos de llevar adelante cualquier tipo de proyecto que pudiera ayudar a quien lo necesite. Pero muchas veces tropezamos con barreras burocráticas y fue complicado y duro poder superarlas. Supuse que haciendo las cosas mediante una ONG como el Rotary todo iba a ser más fácil y, lamentablemente, me equivoqué rotundamente. Pero vamos a aclarar un poco esto para que no haya malos entendidos. El Rotary no es una organización de beneficencia, se creó para la autoprotección de los individuos de una comunidad. Así lo planteó Paul Harris, su creador. Posteriormente, sí se podía, entonces recién se salía hacia el resto de la sociedad. El problema es que en la Argentina las cosas no vienen bien desde hace bastante tiempo y los miembros son cada vez menos. Los pocos que lo componen lo usan como una manera de sentirse diferentes. Acá le decimos “chapear” y cuando van a hacer algo se pelean entre ellos para ver quien se lleva el mérito. Finalmente se hacen muy pocas cosas y la mayoría de sus componentes se limitan a reunirse una vez por semana a cenar y contar chismes. Hay que reconocer que a nivel internacional las cosas pueden ser distintas. De hecho las vacunas para poliomielitis las paga en su totalidad esta institución. Supongo que tu pregunta viene referida concretamente al fracaso del plan “Polio plus” que pretendía erradicar la polio del mundo (al igual que la viruela o la difteria) mediante la vacunación masiva para el 2005, fecha del 100 aniversario del Rótary. Esto no se pudo cumplir, pero fue por causas ajenas. En Africa hay muchas republiquetas en permanente guerra en la que los médicos vacunadores no pudieron llegar y cumplir su función.
¿Cuáles por ahora están a medio camino?
En estos momentos está en vigencia el plan “Visión 2020” que procura erradicar la ceguera prevenible. Aunque no lo quieras creer la causa de ceguera más importante en el mundo es la catarata. En primer lugar, por un problema económico, en segundo porque hay lugares en el mundo (incluido mi país) que no tiene oftalmólogos, y en tercer lugar porque hay poblaciones enteras donde la información es tan pobre que no saben que una catarata puede operarse. 2020 es un juego de palabras. La máxima visión es precisamente 20 en 20 y la idea es completar este plan en ese año. En mi país esto se planteó en el año 2000, se replanteó en el 2005, y hasta ahora no se ha cumplido con ninguna de las intenciones que se plantearon como meta para resolver este problema.
Por una situación de la suerte se dio la alternativa que yo pudiera dar un empujoncito al plan, pero lamentablemente duró poco. Hoy estamos en el punto de partida. 
¿Qué proyectos no se han podido sacar adelante?
Hay proyectos internacionales como el de la polio que ya fracasó y otros locales que pueden llevarse a cabo dependiendo del país y su economía. En el nuestro el compromiso con la sociedad es extremadamente pobre.
Entre esas tres circunstancias, ¿qué diferencias desde el conocimiento y la experiencia de las situaciones, consideras que marcan el hacer algo posible y el no llevarlo a cabo o como se tendría que hacer?
Lamentablemente la mercantilización de la medicina frena mucho de estos proyectos. Otras veces hay cuestiones políticas de por medio y allí se empeora la cosa. Pero tengamos en cuenta la idiosincrasia de cada lugar. El latino es naturalmente indolente. Si no se lo organiza y se lo estimula difícilmente tome fuerzas para realizar este tipo de objetivos. La sociedad esta viviendo con un slogan lamentable, que con la famosa globalización se ha extendido por el mundo: “el a mí que me importa” es la frase del día. Y yo voy a insistir hasta el cansancio que la solución pasa por uno y solamente un lugar: la educación. Cuando no nos conformamos con el pan y el circo, sino que sabemos cuáles son nuestros derechos y salimos a exigirlos, exigiéndonos a su vez cada uno en lo suyo, las cosas pueden cambiar. De lo contrario seremos esclavos de nuestra ignorancia toda la vida. 
Desde una perspectiva nacional, como argentino, qué retos tiene la asistencia sanitaria y la sanidad allá. 
En nuestro país el gran conflicto es la corrupción. En alguna oportunidad se me propuso ir como asesor en salud de un nuevo candidato que parecía que ofrecía muy buenas perspectivas. En la primera reunión el hombre da las pautas de lo que piensa hacer en salud y entonces yo lo interrumpo y recordándole que era el asesor le explico que el camino era totalmente distinto. El futuro candidato me miró, no dijo nada, y luego de hablar sobre otros temas volvió a repetir lo que había propuesto él para la salud. Me quedé sorprendido y me puse a pensar y me di cuenta que lo que yo proponía era para mejorar el estado de la asistencia social mientras que el estaba pensando en lo que iba a “morder” con la compra masiva de vacunas que en ese momento no hacían falta. Esto en pequeño llévalo hacia esferas mayores. Se compraron dosis masivas de Tamiflú totalmente innecesarias, pero que dejaban un margen de ganancia para aquellos que hacían el negocio con cifras fabulosas. Así estamos.
A nivel iberoamericano y mundial, qué aprecias. 
La medicina a nivel mundial se ha vuelto salvaje. Las cosas que uno escucha en los congresos tanto de los nuestros como de los invitados de Europa y EEUU dan miedo. La medicina social, a cargo del Estado, no puede sostenerse. Se necesita gente muy honrada para que el dinero alcance. Gente honrada de los dos lados. Del médico y del paciente. Pero lo más grave es que hoy la ciencia médica está en manos de los laboratorios. Prestemos atención a un pequeño detalle. La única medicación que cura es el antibiótico, ya que un paciente muerto no gasta dinero, el resto de las medicaciones son para mantener. Diabetes, colesterol, hipertensión, esclerosis vascular, glaucoma, etc., no se curan, se mantienen lo que obliga a un consumo de medicamentos constante y permanente
En el mundo vivimos, empleando una expresión popular, un tiempo en el que “cuecen hablas”. ¿Qué avances reales aprecias a nivel personal o en tu mundo más cercano frente a problemas como la corrupción, la falta de compromiso o que los derechos humanos sean reales y no papel mojado?
En mi mundo cercano la corrupción fue y es moneda corriente. No es de ahora pero en estos momentos ha empeorado. Ya se la maneja descaradamente. Y como hay total impunidad todo el mundo sigue adelante. Hay una obra de teatro muy buena en la que Dios va a la sicóloga. Y llegan a la conclusión que en un principio cuando Dios se enojaba bombardeaba a la gente con rayos y pestes que destruían al pecador. En la actualidad ya no hace falta, el hombre aprendió de Dios y bonbardea por su cuenta. Lo mismo pasa con la corrupción. Si los grandes son corruptos, los chicos aprenden y luego prosiguen solos. ¿Quién no es corrupto? ¿Quién hace una declaración de impuestos real? ¿Quién respeta las leyes de tránsito a pie juntillas? Y ese es el camino más fácil, como consecuencia revertir esto, si alguien se lo propusiera, llevaría varias generaciones. El problema es que nadie ha comenzado.  
Sobre qué te gustaría hablar que no hayamos hablado.
Voy a contarte algo que me acabo de enterar. El día 20 de Julio se conmemora el Día Internacional del Amigo, dispuesto por la ONU. Mi mujer me dice que en España, por lo menos, no se festeja. Eso te demuestra el respeto que se le tiene a las organizaciones que deberían mantener la organización del funcionamiento del mundo. Tendría muchas cosas para contarte pero sería demasiado pesado. Me gustaría que alguien comenzara educando a la gente y solo con eso creo que bastaría. Lamentablemente creo que estamos yendo hacia una nueva edad media, un tiempo de oscurantismo. Y esto no es pesimista, detrás posiblemente venga un renacimiento. Si, ya lo sé. Nosotros no vamos a tener noticias de ello. No importa. Mientras pase que así sea.
Ah, ¡Feliz Día del Amigo!

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