Railton de Sousa: "La universidad tiene que transmitir sabiduría y conocimiento a la juventud"

Se acerca el Rick´s Café a escuchar al investigador brasileño Railton de Sousa Guedes. Lleva décadas estudiando su administración y los movimientos sociales. Las pacíficas manifestaciones y reivindicaciones humanas, intergeneracionales y sociales que están sucediendo en Brasil nos llevan a ello. Toca acercarse otra vez a aquella realidad y proyecto de Occidente que es Iberoamérica. Hablamos de detalles básicos sobre la educación, la vivienda, la sanidad, las inversiones, la situación del sistema judicial, legislativo y ejecutivo. Queremos tomar un contacto más humano con las personas que a diario tienen que sacar adelante sus vidas y las de sus familiares, hacer convivencia cívica. Pretendemos también conocer nuevos detalles sobre el rico patrimonio medioambiental de este país, clave como los restantes de la Tierra.
¿Cuál es la situación real del pueblo brasileño? Tengamos presente que tiene más de 192 millones de personas.
Cómo puede ser la situación de un pueblo que a esta altura del año pagó en tributos casi 803 billones de reales (fuente: www.impostometro.com.br) sin tener casi ningún retorno y siendo forzado a:
Comprar automóviles para desplazarse porque el transporte público es caro y de pésima calidad.
Pagar planes de salud, médicos, hospitales y laboratorios particulares porque los servicios de salud pública son de peor calidad.
Pagar escuelas particulares porque las escuelas públicas básicas, de primer y segundo grado son de peor calidad.
¿Qué problemas cotidianos de salud, educación, vivienda, trabajo y transporte hay en los diferentes estados de Brasil?
En el área de salud hay una epidemia de diabetes y de hipertensión en Brasil que se ha convertido en una mina de oro para la industria farmacéutica y los médicos, que ganan comisiones por cada receta que prescriben con sus recetas. El modelo de medicina en Brasil no es para curar o eliminar la causa del mal, es más paliativo a través de remedios que para curar.
En el área de educación, en cuanto a los estudiantes, apenas nos preparan para cuestiones que son necesarias probar a través del análisis, la discusión, estudiar los problemas que afectan directamente a nuestras vidas. Eso, de lo contrario, fue considerado como crimen durante la dictadura. El autoritarismo fue incorporado en nuestras escuelas, con los profesores y directores. Algunos de esos reciben bajísimos salarios y con poca preparación en el área de educación. El resultado es pobre.
En el área de la vivienda, es exactamente el que más precisa pagar por la carestía de los materiales de construcción. El trabajador brasileño, forzado por la necesidad, aprende a construir su propia casa, pero mientras vive en las favelas, por no disponer de dinero para construir su propia casa para poder comprar el terreno y los materiales necesarios para levantar una casa saludable. Hay movimientos de ocupación de edificios abandonados en los grandes centros urbanos, y movimientos de trabajadores rurales sin tierra con el propósito de ser trabajadores autónomos. Y los políticos profesionales que usan estas entidades para sus fines electorales.
Las condiciones de trabajo son malas, basta con ver el salario mínimo en Brasil, que es de 678 reales brasileños, lo que equivale a 230 euros. Para que se haga una idea, una casa con un cuarto en la periferia de Sao Paulo difícilmente se alquila por menos de 500 reales brasileños. Con esa política de miseria se está canalizando a nuestros jóvenes hacia las drogas y el crimen.
Las condiciones de los trenes, buses y metros son absolutamente precarias. Las masas se transportan como ganado, esto ya es crónico. Tengo sesenta años y desde mi adolescencia hasta hoy no vi apenas mejoría en esta área. Por el contrario todo va a peor cada vez más.
Estamos preocupados con la creciente degradación de las calidades de vida aquí en Sao Paulo. Mi esposa viajó el año pasado al Estado de Tocantins para estudiar la posibilidad de mudarnos allá. Ella regresó agotada. En los municipios del interior hay mucha prostitución infantil, corrupción de los órganos públicos y miseria generalizada. Después de ver las condiciones de los pueblos de interior en Brasil, las condiciones precarias en que vivimos en Sao Paulo parecen el Paraíso. Brasil después de 513 años de opresión llegó a un punto de saturación. Es necesario un cambio en Brasil y en el resto del mundo.
Las grandes corporaciones son el verdadero enemigo real que han tomado cada centímetro cúbico de nuestro planeta. El cambio lo tienen que hacer los brasileños, españoles, franceses, estadounidenses, etcétera.
¿Qué avances reales se han producido en Brasil en circunstancias básicas como la educación, la salud, la vivienda, el trabajo o las infraestructuras en los últimos veinte años?
En la educación no ha habido avance, ha habido retroceso. En mi adolescencia se tenía el privilegio de gozar de las escuelas públicas que eran mejores que las privadas. Los ricos no estudiaban normalmente en las escuelas públicas. El nivel de enseñanza era alto, y ellos recurrían a las escuelas particulares donde con su esfuerzo se graduaban. Con el tiempo la situación se invirtió completamente. Ahora nuestras escuelas públicas de primer y segundo grado están abarrotadas de analfabetos funcionales. Ha habido también un retroceso en el nivel de las universidades. El gobierno federal, que tiene que invertir en la construcción de nuevas universidades, manda el dinero a becas para los estudiantes en universidades particulares, donde el estudiante es considerado más una fuente de lucro que cualquier otra cosa. La enseñanza media y superior está más volcada a satisfacer los intereses mercantiles y tecnológicos de las grandes corporaciones que de transmitir a la juventud sabiduría y conocimiento, los verdaderos desafíos de la Universidad.
En salud, hay también un retroceso de una población cuyos recursos tienen que ser dirigidos para tratar los efectos de una mala alimentación; de un trabajo extenuante, repetitivo y desagradable. Todo ello repercute en una mala calidad de vida. Por más que se construyan hospitales, por más médicos que se formen, siempre serán insuficientes para un pueblo esclavo, que bebe agua contaminada, que duerme en sitios incómodos, que se alimenta de frutas, verduras, legumbres y semillas intoxicados.
La mayor parte de los trabajadores brasileños es pobre para poder comprar una casa. Se necesitaría una política de viviendas públicas coherente. Los planos de las habitaciones que se muestran a diario en diarios, revistas y televisión son para ganar el voto el día de las elecciones. Cómo puede haber avances en el trabajo si el salario mínimo en Brasil continúa siendo de los miserables en el mundo. Rara vez aparecen noticias del interior de Brasil o de las grandes capitales sobre el trabajo esclavo.
Respecto a las infraestructuras de logística y energéticas, están siendo destinadas exclusivamente al sistema mercantil autoritario. No hay canales abiertos para la participación del pueblo en estas discusiones. Ríos, bosques, playas están mayoritariamente en manos de propiedades particulares para el uso y usufructo de los grandes capitales.
De 1964 a 10985 hubo un retroceso, vivíamos debajo de una dictadura. Todo el pueblo sufría. Muchos artistas, políticos, militares e intelectuales fueron perseguidos y exiliados. Hoy reciben grandes indemnizaciones. Hubo una resistencia en favelas, cortijos en las regiones del interior. De 1986 hasta 2013, el pueblo brasileño descubrió que vivía en una dictadura, la anterior declarada, la actual velada. Descubrió que los generales de la dictadura que nunca le consultaba sobre qué hacer o cómo invertir los recursos recaudados con los impuestos, hoy los políticos “elegidos democráticamente” no consultan sobre qué hacer o como invertir esos impuestos. El pueblo brasileño quiere una democracia directa y hacerla funcionar bien en la práctica.
Cómo se encuentran los diferentes grupos sociales concienciados y cuál es la fuerza de su unión y participación ante los problemas comunes del pueblo brasileño.
Se inicio en la década de los ochenta con diferentes grupos sociales organizados en las áreas de vivienda, trabajo, salud, abastecimiento, democracia directa, educación, cultura. Se formaron bajo la resistencia de la dictadura, pero no duró mucho tiempo porque fueron absorbidos por los sindicatos y partidos únicamente para sus fines electorales. Quedaron pocas organizaciones políticas independientes, que se quedaron en situación de exclusión sin poder llegar a la mayor parte de la población.
Como persona que te dedicas al mundo del Derecho, ¿qué se está haciendo bien en el sistema judicial brasileño, qué carencias o errores se cometen y cómo es su lucha contra los casos de corrupción?
Licenciado en Administración, me considero autodidacta y rechazo la especialización en cualquier área de conocimiento. El sistema judicial brasileño, que es el tercer poder, está más corrupto que el poder ejecutivo y el legislativo. Esta afirmación la hizo un jurista de prestigio, que combate en Sao Paulo a los escuadrones de la muerte, el Dr. Helio Bicudo.
Ahora los tribunales de trabajo tienden a favorecer a los trabajadores con sus demandas, y tratan de actuar imparcialmente y con justicia. Últimamente han surgido juristas con valor como Eliana Calmon en el Tribunal Superior de Justicia o el Ministro del Tribunal Supremo Federal Joaquín Barbosa, denunciando a los ladrones de las togas. Pero ambos son una minoría en un inmenso océano de lodo en el poder judicial.
Hace poco, podían ver los lectores del Rick´s Café y de las redes sociales un documental poco conocido sobre la represión a las manifestaciones pacíficas de ciudadanos para reivindicar que sus derechos sean respetados. Tres preguntas, la primera, ¿cómo han reaccionado las personas que participaron en esas manifestaciones pacíficas después de verse agredidas o coaccionadas?
En la ciudad de Sao Paulo ha habido siete grandes actos para pedir que se revoque el aumento de las tarifas de transportes. Fue un ejemplo típico de cuando una causa es justa, y la represión provoca un efecto contrario. Las personas participaron pacíficamente mostrando su indignación. Como no había líderes la representación principal la asumieron los periodistas. Los diarios, las radios y televisiones ridiculizaron a los manifestantes, pero cuando sus fotógrafos, cámaras y periodistas sufrieron las represalias de la policía militar, cambiaron y pasaron a narrar el verdadero sentido de las manifestaciones. En la Avenida Paulista (el barrio financiero de Sao Paulo) la adhesión de la población fue mayoritaria prácticamente.
La segunda, ¿qué importancia está teniendo en la concienciación del resto del pueblo brasileño para que se vayan sumando a esa lucha para mejorar las condiciones de vida personales, intergeneracionales y colectivas?
La concienciación del resto del pueblo está ocurriendo con la progresiva participación directa. Personas que nunca antes habían participado voluntariamente en cualquier acto político se convencieron a sí mismo que no habrá cambio si dejar hacer a los sindicatos y partidos profesionales.
La tercera, ¿qué repercusión estáis viendo que haya tenido a nivel internacional?
Han salido en diarios de varias partes del mundo, la vieja apatía y el desinterés por los movimientos sociales, especialmente en Europa. Sospecho que hay una cierta antipatía por parte de los grupos tradicionales de izquierda que se acostumbraron a ver como sus líderes ya no son tenidos como referentes. La denominada izquierda brasileña que se unió a los sindicatos y tomaron el poder en Brasilia y en casi la mitad de los municipios de Brasil, se han corrompido como el llamado centro derecha, en una profunda alianza. Se han apropiado conjuntamente de los recursos millonarios y del lujo con ostentación, pensando que huérfanos de líderes, el pueblo nunca saldría a las calles como ha ocurrido. 
¿Qué visión se percibe en Brasil de fenómenos humanos, intergeneracionales y cívicos como el 15 M en España, o las reacciones de los pueblos en buena parte de Europa?
Brasil está atento, interesado, entusiasmado con cada uno de los movimientos de la población como el 15 M en España. Yo diría que la Revuelta del Vinagre en Brasil guarda con las debidas diferencias y proporciones una inspiración en la Primavera Árabe, no con el 15 M en España o la Ocupación de Wall Street o el reciente levantamiento en Turquía.
Uno de los grandes recursos de Brasil es su naturaleza, su medio ambiente, siendo el Amazonas una de sus maravillas. ¿Qué se está haciendo para preservarlo debido a las ya conocidas deforestaciones?
Como ocurre en todo el mundo, el Sistema Mercantil Totalitario toma las redes en Brasil para hacer un lucro fácil y rápido, que repercute en el envenenamiento de nuestros ríos y en la deforestación de nuestros bosques. Son tantas las denuncias que sería extenso y extenuante describirlas una a una aquí. Dejo a vuestro cargo el estudio del trabajo impecable de Telma Monteiro sobre el tema.

Comentarios

  1. Es por momentos terriblemente escalofriante leer esta nota. Las semejanzas entre lo que ocurre en Brasil y lo que sucede en Argentina son tan parecidas, tan iguales. Los que manejan las riendas del mundo han logrado hundir a Latinoamérica. En Brasil le están haciendo perder el aparente esplendor que estaban, según decían, logrando conseguir; en Argentina, el país más culto de Sudamérica, además que ocurre hechos similares a los de Brasil, lograron masificar la estupidez y nuestro nivel cultural va derecho en picada, ¿por qué menciono esto? porque creo que una cosa lleva a la otra. Los intereses económicos necesitan que esto ocurra para ser los únicos manejadores del mundo y lamentablemente en todos lados consiguen cómplices en el poder que los ayudan. ¡Cuan condenados estamos!!!

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  2. Disculpad si estos días tardo en contestar a los comentarios, pero el blog desde el fin de semana pasado está teniendo problemas en la publicación de mis propios comentarios a los vuestros. Como señaláis Mirta o el Dr. Alberto Osvaldo, hay muchos matices en cada país a las circunstancias de su población que requieren un tratamiento tranquilo, sereno y coherente de las mismas. Los modelos de desarrollo personal y socieconómico con sus detalles diferentes también presentan unas similitudes evidentes que están mostrando las desigualdades que estamos viviendo. Vivir con amor sincero, comiendo bien cuatro o cinco veces al día, dedicar a la vocación elegida, tener unas buenas relaciones interpersonales y desarrollar unas relaciones intergeneracionales sana considero que es el camino.

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