De Europa a EEUU, cínicos por doquier

El caso Berlusconi viviendo un nuevo episodio y la tragedia de los inmigrantes en Lampedusa en las dos últimas semanas, vuelven a mostrar las caras más trágicas y retorcidas de la política. En España, los numerosos casos de corrupción que afectan a todos los partidos políticos que han participado en los gobiernos desde los locales a nacionales, y en los que han contribuido sindicatos y empresas concretos. En EEUU, la paralización del presupuesto federal como medida de presión hacia la reforma sanitaria.
Todos ellos reflejan la corrupción y los intereses creados al servicio de una minoría y de quienes consienten. La parte positiva, que siempre hay que buscarla y sacarla a la luz, es darnos cuenta de cómo es la realidad y quitar las máscaras a cada uno de los protagonistas que participan en cada una de esas tramas. Lo peor sería no hacerlo y seguir viviendo en la oscura caverna de las mentiras, que no distinguiéramos las sombras de las luces.
El cinismo reiterativo de la clase política italiana, idéntico al de la mayoría de estadistas del mundo desde hace tiempo, ha vuelto a demostrar la separación real entre su mundo y el mundo del pueblo. Entre la vida artificiosa e hipócrita que ellos han montado con el apoyo de los poderes fácticos, y la vida real de millones de personas en Italia y en el orbe. Ha recordado a lo que pasó en la Roma Imperial cuando los senadores se revolvieron contra Julio César y un grupo de ellos aliados acabaron dándole muerte, entre ellos Bruto, protegido de aquel Emperador. En este caso, el fallecimiento no ha sido vital, pero sí político del plutócrata y sin escrúpulos Berlusconi. Ahora bien resulta llamativo el espectáculo bochornoso que se ha montado cuando Berlusconi y sus acólitos retiraron su apoyo al gobierno de Letta para hacerlo caer. Y escasos días después, los acólitos de Silvio se revolvieron contra su capo para desacreditarlo y seguir apoyando a Letta. ¿Qué habrá pasado en esas horas para que ese vuelco de comportamientos se produjera? ¿Por qué se montó antes toda la parafernalia para provocar el derrocamiento del ejecutivo de Letta? ¿Quiénes dentro y fuera de la política y del mundo institucional italiano habrán intervenido para ese cambio de 180 grados?
Y durante aquellas jornadas, los mercados financieros moviéndose. Haciendo y deshaciendo a su libre albedrío, cuando el control y la auditoría de ellos, que sus fondos se pongan al servicio de la economía real y no de la especulativa sin escrúpulos, son cuestiones de indudable calado a resolver y que no se vean afectadas por la desestabilización política. Es lo que sin la espada de Damocles de una moción de censura o de confianza ocurre en otros países como España por la corrupción establecida de los Gürtel del PP, de los ERE de la Andalucía cortijera del PSOE, de las comisiones y negocios fraudulentos de CIU en Cataluña, por citar algunos de los casos más relevantes. O la imputación de Torrijos, líder de IU en Sevilla en la última década.
Pero si ponemos nuestra mirada, queridos lectores del Rick´s Café, en el otro lado del charco, la tramoya montada una vez más por una minoría de congresistas ultraconservadores del Partido Republicano para poner obstáculos a la reforma sanitaria del gobierno de Obama y a la continuidad de servicios públicos básicos con la paralización transitoria del presupuesto federal, demuestran en qué se ha convertido la práctica política desde los años setenta. Por cierto, una reforma sanitaria que repercutirá para bien en la mayoría del pueblo norteamericano y en especial en aquellos sectores de la sociedad con menos recursos o excluidos como son los inmigrantes sin papeles.
Eran otros sin papeles los que trataban de llegar a Lampedusa en Italia como cientos de miles lo han hecho en las dos últimas décadas. Pero la desgracia se cebó con ellos y ya son doscientos los rescatados sin vida del mar. El cruce de declaraciones entre políticos italianos y comunitarios de la UE culpándose unos a otros al respecto ha dejado claro quiénes y cómo son: los mismos cínicos e irresponsables con collares nacionales o internacionales. Tirando la pelota al tejado del otro. Cuando la realidad es la pérdida para siempre de la vida de los fallecidos. Que todos y cada uno de los miembros de la UE y las propias instituciones comunitarias están incumpliendo sus obligaciones en el tema de la inmigración y de la inclusión social como ellos mismos se comprometieron tras la firma del Tratado de Lisboa y en las directivas posteriores que han ido desarrollando esos asuntos. Aquí podéis comprobarlo.

Comentarios

Entradas populares