Doll Stop War, cine puro


Escena de Doll Stop War, fotograma de Mari Carmen Talavera.

Continúa el cineasta Domingo Doreste y su equipo embarcados en la noble aventura de hacer cine sobre temas históricos en el que las protagonistas son las mujeres. En este cortometraje rinde homenaje a la poeta judía Jana Szenes y a los niños que quedaron huérfanos durante la Segunda Guerra Mundial. Aquella mujer se jugó la vida por desembarcar en Hungría junto a un grupo de paracaidistas con el único propósito de intentar que los judíos de Yugoslavia no fueran deportados el campo de Auschwitz.
Doreste ha trasladado la acción a los bosques de Normandía en 1944, cuando un escuadrón destacado tiene la orden de llevar a cabo una misión especial. Recurre Doreste a la actriz Mónica Sánchez para darle vida a una mujer que huye y a su hija Paula para encarnar al de aquella. Una de las ventajas de ser periodista es la posibilidad de asistir a los rodajes de las películas, o como ahora asistir in situ a una premier exclusiva antes del estreno de las cintas. Disfruté en Agaete viendo rodar Sombras de papel, Canarias siglo XVIII y ahora con esta copia que me ha hecho llegar. Durante aquellos días gocé viendo trabajar a todo el equipo en la grabación y departir con ellos, y pude apreciar el talento que atesoran Mónica, la joven Paula y el resto de integrantes. Y, sobre todo, el entusiasmo y el sentido de grupo que vuelcan en su trabajo por la causa común.
En Doll Stop War, Doreste nos presenta a las protagonistas huyendo de un batallón nazi que las persigue a través del bosque. Mientras otra unidad militar de los Estados Unidos junto a un par de enfermeras de la Cruz Roja andan por la zona intentando encontrarlas y darles asistencia. Ese es el triángulo sobre el que se desarrolla el guión. Podemos sentir la tensión a través de los sonidos ambiente como las pisadas de las hojas. O el contraste entre el militar nazi con arma y la mujer e hija con la muñeca. El lloro de la niña. El nerviosismo de las dos enfermeras. El fuego cruzado entre los dos ejércitos. Los primeros planos de los rostros, de las miradas, son antológicos por saber captar los momentos e ir acompañados de la calidad fotográfica.
Entre los aciertos del equipo de producción está el haber rodado el corto en las lenguas maternas de los protagonistas, de tal manera que les escuchamos hablar en alemán e inglés, con su traducción subtitulada al español. Se percibe la tensión de cada instante y la crudeza del mundo castrense a través de la jerarquía entre mandos y soldados. Y en el fragor de la batalla, ¿qué hará que hasta el más insensible de los militares se humanice?
Para saberlo, queridos lectores del Rick´s Café os emplazamos al estreno de Doll Stop War.

Comentarios

  1. Realmente interesante y muy simbólico de lo que fue la II Guerra Mundial. Selene encantado de verte por el Rick´s Café y de que lo des a conocer entre tus contactos. Feliz lunes.

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias, Manuel. Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Gracias a ti Mónica, a vosotros. Otro abrazo de vuelta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Os animo a que comentéis los artículos y que entre tod@s hagamos de este blog un lugar de encuentro y debate serio y participativo, siempre respetándonos. Propón temas sobre los que escribir.

Entradas populares