Fausto A. Ramírez: "Se critica con ahinco lo que se envidia o no se puede vivir"

Navega el Rick´s Café hasta la bella isla de Santa Cruz de Tenerife para dialogar con el escritor Fausto Antonio Ramírez por la reciente publicación de su nueva novela Olvida el tango y canta un bolero (Visión Libros). Aprovechamos la ocasión para tratar con profundidad todos y cada uno de los temas que están en la misma: la homosexualidad, la prostitución, el amor, las relaciones familiares y de amistad, la doble moral de ayer y de hoy, las paradojas de la vida y de la interpretación de las leyes.
Como nos indica Fausto Antonio Ramírez a través de la buena escritura el literato está proponiendo una manera de debatir y pensar a la sociedad sobre las cuestiones decisivas de la existencia. Queridos lectores del Rick´s Café, como siempre, os invitamos a hacerlo.
Luciana es la primera albacea de los sentimientos de su hermano Alvar, su reacción es de comprensión, ¿cómo lo describirías?
Luciana es la hermana mayor de Alvar, el protagonista de la novela. Alvar siente a Luciana como si fuera su madre, puesto que esta última no siempre estuvo cerca de él en los momentos importantes de su vida. La diferencia de edad entre los dos hermanos, y la complicidad que se da entre ellos va tejiendo unos lazos muy especiales de cariño y comprensión. En realidad, Luciana sospecha desde un principio que su hermano siente atracción por amigos de su mismo sexo, y concretamente por su amigo León. A pesar de que Luciana nunca llega a expresarlo, y que tampoco Alvar consigue verbalizarlo, lo cierto es que los dos hermanos parecen estar en profunda sintonía, por eso las palabras no son necesarias entre ellos. Más sabe Luciana por lo que calla Alvar que por lo que le cuenta explícitamente. En cualquier caso, en ese momento de la novela, la cuestión homosexual todavía no está formada, aunque los sentimientos hacen entrever en lo que de adulto Alvar llegará a convertirse.
La doble moral de la época. Castidad y, sin embargo, el cacique D. Amancio, tiene sus amantes. ¿Qué queda de eso hoy?
Hoy en día, la doble moral sigue imperando en muchos lugares de España, y en especial en ciertas clases sociales. La influencia negativa de la Iglesia ha marcado profundamente a buena parte de la sociedad de hace cincuenta años, pero sus efectos siguen latentes en mucha gente. Verdaderamente, que lo importante para la Iglesia en aquellos años, y todavía hoy en día, fuera la cuestión sexual da mucho que pensar. Partiendo del argumento de la novela, es curioso que el párroco del pueblo ponga tanto énfasis en la castidad de sus fieles, y no se fije nada en otras cuestiones de mayor importancia como la generosidad, el perdón, el compartir, la aceptación de la diferencia, etc. En cualquier caso, que en la novela se vea como un escándalo faltar a la castidad por parte de las mujeres, o que la cuestión homosexual sea intolerable, y sin embargo se haga la vista gorda con D. Amancio que, por ser un cacique del pueblo, se le perdona que pueda echar alguna que otra canita al aire, no deja de ser chocante.
Los vecinos mal dicentes que inventaban cosas sobre la vida de D. Gracián, es gente aburrida y sin vida interior. ¿Qué semejanzas tienen con los que participan en los programas de telebasura?
Eso es algo que no ha pasado de moda. La actitud de criticar, observar y opinar sobre la vida íntima y personal de los demás es uno de los “deportes” más practicados por cierto tipo de gente. Efectivamente, el paralelismo con los programas de televisión que se dedican a comentar la vida de otros está bien traído. En el fondo creo que toca lo más profundo de lo que es el ser humano, es decir un afán por compararse continuamente con lo que hacen los demás y una terrible manía por etiquetar todo lo que forma parte de nuestro propio entorno. Etiquetar a los demás es una forma subrepticia de sentirse fuertes y seguros, frente a la debilidad interior, la propia inseguridad, y la falta de criterios. Normalmente se critica con ahínco lo que se envidia o no se puede vivir, pero que sí nos gustaría mimetizar. Lo desconocido da miedo, crea inseguridad y desconcierta. Como a D. Gracián no lo conocen en su vida íntima, se convierte automáticamente en un ser “peligroso”, y la única manera de salir al paso de esa situación tan incómoda es inventando una posible vida, moralmente sospechosa, para intentar ejercer con maledicencia cierto poder sobre él.
¿Hay libreros como D. Gracián por las islas Canarias?
En Canarias no los conozco, aunque sí me he encontrado alguna vez con alguno de ellos en Madrid, en las librerías de viejo. De esos antiguos vendedores con alma y carisma no quedan muchos, y cada vez menos, puesto que la era de lo digital ya está aquí y cada vez se va imponiendo con más fuerza. Las librerías de corte clásico terminarán desapareciendo, entre otras cosas porque comprar un libro digital por internet resulta hoy en día mucho más cómodo y barato, a parte de la inmediatez a la hora de conseguir determinada obra. Algunas librerías online ofrecen obras clásicas escaneadas que se pueden comprar por muy poco. Además, internet ha favorecido el acceso a la información, con lo que poder acercarse a una crítica, reseña u opinión sobre cualquier libro está al alcance de cualquiera, sin necesidad de tener que acudir a determinada librería especializada, o a la búsqueda del criterio que un buen librero pueda ofrecernos, como ocurría hace unos años.
Recuerda la historia de Fray Nogales a la invocación que ha hecho Francisco I de que los obispos tienen que abandonar las poltronas de palacio y salir a servir a los más necesitados. ¿Qué piensas?
La comparación que haces me resulta simpática. En realidad, nos encontramos ante un problema teológico que se ve muy claro en las cartas del Nuevo Testamento. Recuerdo la postura de Pablo, cuando insiste en que sólo la fe nos salva, y lo que plantea Santiago, cuando pretende resolver el problema de la fe a través de las obras. Ambos forman parte de la Tradición y de la fe de la Iglesia, y sin embargo mantienen posturas encontradas. Hoy en día, la cuestión sigue estando sin resolver, ¿qué es más importante para salvarse, la fe o las obras? El Papa Francisco parece plantear la cuestión de las obras como prioritaria, sin embargo, de momento sólo podemos referirnos a gestos suyos concretos muy personales, o a determinadas expresiones que han sido muy comentadas en la prensa, pero todavía estoy a la espera de ver algún documento mayor, como una encíclica o una carta apostólica donde exponga con cierta autoridad magisterial su propia postura, y por lo tanto la de la Iglesia.
La paradoja de la novela: Alvar puede tener hijos y no los ha tenido por su homosexualidad. Su hermana Gabina necesita de la fecundación in Vitro. ¿Qué análisis nos haces de esto?
Esa es, una vez más, la paradoja de la vida, o como dice una expresión popular muy poco elegante, Dios da mocos a quien no tiene pañuelo. En el fondo, el hombre no funciona por determinación natural, ni tiene por qué responder a los dictados de sus propias potencialidades. Es una pena que mujeres estériles que desean tener hijos no puedan satisfacer su vocación, salvo recurriendo a métodos artificiales, pero por suerte para eso están. Por otro lado, que Alvar, un hombre fértil, no quiera fecundar a una mujer por una cuestión de inclinación sexual, no deja de ser paradójico, tratándose en ambos casos de dos hermanos. En cualquier caso, la respuesta a la vocación de paternidad o de maternidad no implica que se cristalice a través de la fecundación natural. La paleta es amplia, desde la adopción, la fecundación in vitro, y hoy en día incluso un vientre de alquiler. De lo que se trata es de poder vivir la vocación de padre o madre, independientemente de cómo se alcance el objetivo. Otra cuestión es la valoración moral que se pueda hacer de esto, pero en la novela queda claro que por encima de creencias y criterios morales está la felicidad de las personas.
El presentimiento que habían tenido Alvar y Gabina antes de despedirse por su viaje con Carlos a la clínica de Navarra se cumple. ¿Estás, por un lado, poniendo en antecedente al lector? Y, por otro, ¿marcas así la futura trayectoria de la trama de la novela?
Me haces una pregunta incómoda, y te explicaré por qué. Una vez publicada la novela, y cuando la volví a leer, pensé que la explicitación de ese presentimiento podía desvelar el desenlace del resto de la trama. Hoy en día, si pudiera corregirlo, seguramente no lo escribiría, dejando al lector la experiencia de la sorpresa.
¿Qué capacidad de sanación tiene la escritura para Alvar?
Alvar hubiera deseado ser escritor con cierta fama o reconocimiento profesional. De hecho, cuando de joven abandona su pueblo para estudiar la carrera de Letras en Santiago de Compostela, lleva esa idea con él. Es más, durante sus estudios en Galicia, se estrena como columnista de relatos en un diario local, y después de terminados sus estudios, sigue trabajando para el periódico, hasta que las circunstancias de su propia vida le obligan a dejar Santiago y trasladarse a Madrid. La crisis de identidad que sufre Alvar le llevan a dejar de lado su carrera como escritor. En ese momento de su vida es más importante para él resolver algunos puntos de su existencia, que dar salida a su vocación narrativa. Aunque no deja la escritura del todo, no termina de llenarle lo suficiente como para hacerle feliz, y de hecho, en Madrid es un escritor fracasado, razón que le empuja a adentrarse en el mundo de la prostitución. Durante ese proceso de transformación, la escritura se convierte en una tabla de salvación. La narrativa representa para Alvar una forma de dar respuesta a sus últimas preguntas, aunque con escaso éxito.
En el tema de la adopción legal, vemos por el caso Alvar – Benjamín, que la aplicación de la ley puede perjudicar a quien quiere tutelar y al ahijado que quiere recibir esa tutela. Cómo lo analizas.
Como siempre, la ley no sabe de sentimientos, ni de preferencias, sino de obligaciones y de derechos. En el caso de Benjamín, parece lógico que por derecho y cercanía de sangre, sea la hermana de su padre quien tenga preferencia a la hora de quedarse con su tutela, puesto que se trata de una mujer casada, y con hijos. Sin embargo, Benjamín se siente afectivamente mucho más cercano a Alvar, un homosexual soltero, y que además ejerce la prostitución. Al final ¿quién tiene que decidir? Teóricamente podemos suponer que un menor tendrá una vida mucho más estable y con referentes más sólidos en el hogar de una mujer socialmente bien establecida. La cuestión es que Benjamín prefiere la vida “loca” que lleva Alvar, donde respira libertad y otra serie de valores que no podrá encontrar ni vivir junto a su tía. Valga también esta comparación sobre una cuestión que hoy en día está muy en boga, la tutela de los hijos por parte de padres separados o divorciados. Habitualmente, la ley concede la tutela a la madre, y en contados casos al padre, porque se supone que la mujer es capaz cuidar mejor a los hijos que lo que se le puede presumir al padre. Sin embargo, aunque la ley se decante por la mujer, los hijos pueden preferir estar con su padre, y en la práctica puede ser el más indicado para hacerse cargo de un menor. Ley, sentimientos, y sentido común no siempre van de la mano.
Sobre qué te gustaría hablar que no hayamos hablado.
Me gustaría hablar en otro momento sobre el papel del escritor en la sociedad, o dicho en otros términos, si la literatura cumple únicamente una función de entretenimiento, o puede y debe aspirar a otro tipo de intereses, como adentrarse en determinadas cuestiones, convirtiéndose así en un vehículo de pensamiento y de reflexión para el gran público.

Comentarios

  1. Muy coherente, Fausto, enhorabuena y un saludo.

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  2. Me alegro de que haya gustado la entrevista.

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