Último billete, cine denuncia


Este corto que ha rodado el equipo de Cinemax Digital, dirigido por Manuel Correa, autor también del guión, denuncia cómo el mismo billete que saca alguien desesperado por su situación socioeconómica hasta el punto de querer quitarse su vida es el que usa quien ha montado esta estafa llamada crisis para consumir cocaína. El simbolismo con el que juega es permanente, para ello recurre a varios recursos para mostrarlos: desde el citado billete de 20 euros con la leyenda latina alea iacta est hasta el traje blanco inmaculado con el que el estafador se presenta.
Y de intermediarios actúan, por un lado, el partido político de turno con su líder al frente, que es un títere al servicio de los intereses financieros de ciertas empresas. Por cierto, muy lúcidos las siglas del citado partido y su icono. Las siglas al menos este crítico las interpreta así: PLSD, Partido Liberal y Social Demócrata. Toda una puya a las dos formaciones políticas que en España y en el Mundo han decidido jugar a este juego que otros montan. El icono, como el director aclaró a partir de la pregunta de una de los espectadores, es el del Corte Inglés invertido. Toda una lanza a la responsabilidad de las multinacionales en este tinglado.
Y, por otro, entidades financieras como Bankaria que han promovido y facilitado el crédito para atrapar a todo aquel que por ingenuidad o avaricia se ha dejado cazar.
Entre las anécdotas de este cortometraje está el hecho de que la lente con la que se ha grabado es la misma con la que se rodó la célebre película La naranja mecánica de Stanley Kubrick. Y es que su productor Juan Carlos Merino iba buscando una lenta y al comprarla su vendedor londinense le hizo saber que era aquella con la que había rodado Kubrick. Una pieza de museo que no puede estar en mejor lugar que en el escenario de un nuevo rodaje.
Y como de historia va la cosa, otro de los guiños a este teatro real que es la vida, en un momento de Último billete el estafador lanza al títera estas palabras: Los dueños mandan. Yo dirijo, tú actúas. Yo te puse, yo te quitaré cuando quieras. Esta segunda frase a principios de los años noventa se la dijo Jesús de Polanco, conocido en los ambientes mediáticos de la Villa entonces como Jesús del Gran Poder, a Felipe González. A raíz de los sucesivos escándalos de corrupción que venían salpicando al PSOE de la bicefalia González – Guerra, y que el diario El País también comenzaba a reflejar, tras haber estado desde los años ochenta apoyando a ese partido y a ese tándem, González mandó un emisario a Polanco para que le diera tregua. La respuesta del magnate mediático y editorial no pudo ser más contundente. Se sabe también que González no osó a mandarle nunca más otro correveidile.  
Los espectadores que casi llenaban la Sala Cero en Sevilla el pasado miércoles pudimos disfrutar con el estreno de Último billete. Esperemos que muchos otros puedan hacerlo en muchos festivales y salas cinematográficas. Os dejo hasta entonces con este trailer:

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