S. Mercier y J. Gordillo: "Juan XXIII tuvo el coraje de denunciar lo que estaba ocurriendo"

Los directores Sandrine Mercier y Juan Gordillo, autores de ¿Dónde estás?
Se sienta el Rick´s Café a conversar y escuchar a los periodistas y directores del documental ¿Dónde estás? Sandrine Mercier y Juan Gordillo. Han sido invitados por el Instituto Francés de Sevilla (If S) para proyectar su magnífico documental, lleno de sensibilidad humana y de talento periodístico, en el Auditorio del CICUS.
En obras como esta se demuestra una vez más, una larga y fecunda tradición europea: el interés que a los otros les ha generado y genera la Historia de España. Recordemos a los Gerald Brenan, Washington Irving, Ernest Hemingway… En este caso además, se da la circunstancia de que uno de sus dos directores Juan Gordillo nació en Metz, pero su familia es de origen español y emigró desde Málaga a Francia. Él regresaba los veranos para disfrutar del Mediterráneo malagueño o en Gerona. Su compañera Sandrine Mercier que habla un magnífico español después de llegar como periodista a nuestro país hace siete años, y eso que desconocía nuestra lengua. Este documental demuestra además los lazos de la auténtica cultura europea y occidental que brota de los cientos de millones de hombres y mujeres desde el Pacífico Americano a la Siberia rusa.
Cuando transcurren los cincuenta minutos que dura esta primera pieza, tiene uno la sensación de que pasó como el vuelo de un ave. Nos acompañan Virginie Lloréns, adjunta a la Dirección del If Sevilla, la técnica especialista en audiovisuales Sonia López, y Manolo. El Levíes se ha convertido en la improvisada y acogedora mesa de redacción del Rick´s Café.
Abordamos el tema de los niños desaparecidos y robados durante el franquismo y hasta los años ochenta, que fueron dados por muertos al nacer, y con el paso de los años una serie de acontecimientos en sus vidas les ha llevado a indagar quiénes son sus padres y familias. Es un tema de Estado que éste entonces y ahora sigue obviando. De hecho durante el documental se muestra una conferencia de prensa convocada por el ministro Gallardón en compañía de los también ministros Ana Mato y Jorge Fernández, y del Fiscal General del Estado, Torres Dulce. A la misma asistieron las asociaciones de afectados ya que fueron invitadas. Desde entonces, no han tenido más noticias.
¿Qué os motivó a hacer este documental?
Estábamos detrás de este proyecto desde que llegamos a España, hará siete años. Somos periodistas que trabajamos para televisiones francófonas. Nos interesó el proyecto desde 2009. Unos 30.000 republicanos han sufrido estos robos de niños. No ha habido respuesta por parte del Estado. En Francia, la Gendarmería habría actuado. Pensamos en un principio que eran historias del franquismo, pero hemos descubierto que el sufrimiento de estas personas es permanente, de madres e hijos. Hemos tenido el apoyo de las asociaciones de hijos y madres desaparecidos. Para ellos salir en el cine o en la televisión es un paso. A nivel estatal no hemos recibido ayuda en España. Hemos intentado entrevistar a Gallardón en varias ocasiones pero no nos ha concedido ninguna entrevista a pesar de nuestros múltiples intentos. Ningún fondo español nos ha apoyado, en Francia sí nos han apoyado económicamente.
¿Qué labor de documentación habéis tenido que hacer?
Trabajamos con las asociaciones que se han creado para defender los derechos y reivindicaciones de estas personas. Manejamos la documentación que ellos gentilmente nos van facilitando de pruebas. Además está nuestra labor propia como periodistas, consultando hemerotecas, archivos, hablando con expertos del mundo del Derecho, de la Justicia, de la Medicina. Tenemos un permanente contacto con estas personas que están viviendo esta realidad. Por ejemplo, Lily la mujer criada en México y que viene a menudo a España. O el caso de Victoria que nació en Córdoba en 1939. Seguimos los resultados de los bancos de ADN que hay en las regiones españolas. Lo curioso es que por ahora ha dado pocos resultados porque el banco está fragmentado por Comunidades Autónomas y son privados.
¿Por qué no prosperan los casos judiciales?
Se han quemado pruebas. También porque dicen que estos casos han prescrito. Los abogados y las asociaciones están luchando para tumbar este planteamiento. Hay tres casos en Madrid planteando un recurso contra este tema. Con Sor María –esta monja fue acusada de haber sido una de las que practicó de manera reiterada este tráfico de personas–, hay una prueba irrefutable: hay ya una madre y una hija que se ha demostrado que lo son.
Hay una presión de las asociaciones porque un laboratorio dio como falsas tres pruebas realizadas en su centro y, sin embargo, cuando las asociaciones lo mandaron a otro laboratorio se demostró que sí eran madre e hija.
¿Por qué les cuesta a las mujeres hablar de sus casos?
Vivir con este peso es muy fuerte, te sientes culpable sin serlo. Hubo una presión ideológica y se sintieron perdidas. Esta presión sigue hoy, hay gente que no ve bien que una mujer soltera sea madre. Una de nuestras protagonistas, Soledad dice ¿quién te va a creer?
Ahí está el caso de Pilar, nacida en 1982 y que ha encontrado a su madre y el suyo fue una adopción legal. 
Ha habido dinero por medio, pero no ha sido el motor que ha movido a hacer estas actuaciones de robos de niños. Se producía la unión entonces del Derecho Civil y del Derecho Canónico que impuso una moral concreta en la sociedad.
¿Qué hechos concretos son iguales en los casos retratados, y qué diferencias hay también entre ellos?
El punto en común es el dolor, el sufrimiento. La falta de respuesta del Estado, y ocurrió lo mismo cuando les robaron, son víctimas del ayer y del hoy.
Respecto a las diferencias, cada caso es único. Ha habido religiosas detrás, pero ha habido a veces una voluntad de dinero. Las madres republicanas y las mujeres en los años 1972 y 1973.
Con la entrada de Felipe González al gobierno, unos años después, saca una Ley de 1987 sobre Tráfico y robos de personas en cuyo Preámbulo se reconoce que existía.
Juan XXIII tuvo el coraje de denunciar durante su pontificado lo que esa parte del clero español estaba haciendo.
La pobreza de los años cuarenta y cincuenta, los contrastes con el desarrollismo español en tiempos de los ministros del Opus, favorecían estos hechos. Luego se pasó a los tiempos de la bonanza económica y lo sufrían madres solteras. La moral establecida ha marcado mucho. La Iglesia oficial se asustó a partir de 1978-79 en adelante con ese pasado reciente.
¿Cómo describís el estado de ánimo de estas personas y sus familiares que sufren esta experiencia?
Es un tema psicológico, su sufrimiento es injusto. Se encerraron mujeres dadas por locas cuando ni lo eran ni lo son. Y eso también se produjo en los años setenta y ochenta. Se ha producido una ruptura con la memoria histórica de este país. La ONU hace dos meses que envió una Comisión para investigar el tema de los Detenidos y Desaparecidos. Estuvieron acá en octubre y el primer dictamen que va a emitir la ONU a comienzos de 2014 es que la Ley de Amnistía de España está obsoleta. En 1975, ha habido comunistas contrarios al sí que dio Carillo. Se sintieron vendidos, traicionados.
Estas personas que han sufrido tanto apenas reciben el apoyo sanitario que debieran a nivel de terapia psicológica para superar ese dolor que no crearon. Por ejemplo, imagínate el impacto de Lily que estando viajando con su marido por el Caribe, le va y le dice él: te voy a dar dos noticias, nos separamos y tus padres no lo son.
El caso de Soledad, que muchas noches se despierta en su casa y comienza a investigar a través de Internet y de la documentación que ya tiene.
Un psicólogo nos dijo que es muy importante el reconocimiento del país de que esto ha sucedido para que estas personas superen ese dolor.
A la hora de producir este documental, ¿qué problemas habéis tenido?
La verdad ninguno, preparamos el dossier del documental y lo presentamos en Francia a una serie de ayudas y nos las han concedido.
En qué festivales lo habéis presentado.
En el Festival de Cine España en Toulouse. En el mes del Documental en Aquitania.
Próximamente vamos a emitir el documental en Polonia, lo que es otro gran paso. Y también en la televisión de Irán.
Por lo demás, ya lo hemos presentado en varios Institutos Franceses en España, hoy acá en Sevilla. Y en el de Madrid, donde llenamos un aforo para 250 personas. Aquel día nos llevamos una gran alegría.
Hemos hecho proyecciones privadas en casa para las protagonistas del documental porque queríamos que ellas lo viesen antes, al ser muy dura la experiencia. Soledad y Lily se emocionaron. Luego vinieron a la proyección de Madrid. Actualmente, Lily está teniendo problemas para lograr sus papeles como española y el reconocimiento de su nombre auténtico.

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